Hace 100 años: ¡Por favor, indiecitos!
17 de abril de 1920.
Todos, pero todos, se quejan de esos “indiecitos” muy bien vestidos que apenas entran a las salas de espectáculos, y en cuanto apagan la luz, vuelven a su estado primitivo: pegan alaridos, dan golpes con las patitas, pronuncian palabras inconvenientes, hacen comentarios completamente brutales acerca del vestido, la pierna o el brazo de las protagonistas, molestando –como es natural– a quienes tienen la desgracia de escuchar estos desbordes. Después de que han comentado en estilo salvaje la película, salen a la calle e impiden que las niñas salgan con comodidad, pues se estacionan delante de las puertas y hacen todas esas cosas propias del “malón”.
Por todo esto nos piden padres, niñas, hijos y dueños de biógrafos que aconsejemos a esta gente que sea más discreta.

