Femicidio en San Francisco: refuerzan contención a los niños que fueron testigos
Sepultaron los restos de la maestra asesinada. El imputado nombró abogado. Una muerte que el autor había advertido. Marcha para decir "Nunca más".
Mientras que en la mañana de este viernes fueron sepultados los restos de la maestra jardinera María Eugenia Lanzetti (44), asesinada mientras atendía la guardería infantil en la que trabajaba en San Francisco, su esposo Mauro Bongiovanni (45), imputado por el crimen, nombro a su abogado defensor. Con ese paso, se habilita la posibilidad de que sea indagado el próximo lunes.
El letrado que lo patrocinará es Felipe Trucco, conocido abogado de esta ciudad. Tiene, como antecedente, que actuó en un caso similar pero representando el "otro lado" del conflicto, cuando fue el querellante en representación de la familia de Natalia Vercesi, la joven de San Francisco que murió asesinada y hecho por el cual fue condenado en 2011 su marido Alejandro Bertotti.
Contención a los niños
Un punto menos mencionado pero relevante del caso que sacude a San Francisco es el impacto que el suceso tiene entre los niños que fueron testigos directos del crimen en la guardería de un centro vecinal.
Desde la Departamental San Justo de la Policía se confirmó a este diario que se designó a una psicóloga de sus equipos especializados para atender a los niños y a sus familias. Según se informó, en el momento de la agresión había solamente cinco chicos al cuidado de la maestra y sus edades rondan entre el año y medio y los tres años de edad.
El comisario Raúl Araya, jefe de la Departamental San Justo, confirmó que inmediatamente de sucedido el hecho se comenzó a trabajar con el Programa Provincial de Asistencia de Víctimas con Daños Colaterales. “Se hizo un relevamiento de los menores afectados y la profesional está llevando a cabo un seguimiento de cada caso para contener la los pequeños y sus familias y darles el abordaje que necesitan”, explicó.

