“Estoy más relajada que la primera vez”
“Cuando fui a la primera consulta con el obstetra pensé que en la sala de espera encontraría sólo jóvenes”, dice Carol Pizzi.
“Pero no fue así. También temía no tener las mismas energías para Joaquina como había tenido con mis hijos mayores. Pero todo es más fácil cuando uno planifica y ya sabe lo que le espera”, cuenta Carol, 41 años. Fue mamá de Joaquina a los 40, con su segunda pareja.
“No siento que perdí independencia. Sé que un bebé demanda y que dejé de hacer cosas, pero es natural. A esta edad, un niño no planeado debe generar una situación difícil, pero no fue mi caso”, agrega.
Asegura que para ella fue “muy importante” estar bien con su pareja al momento de decidir ser madre otra vez. “Es una concreción del amor”, remarca. Carol –que trabaja como acompañante terapéutica– se siente confiada: “Estoy más relajada que cuando fui mamá por primera vez. Si cedés ante algún capricho o berrinche, no pasa nada”.

