Endulzó un antibiótico para mejorar su aceptación
Una científica de la UNC agregó sacarina a un antimicrobiano, usado en animales y humanos, para mejorar su administración por la vía oral.
Una investigadora cordobesa agregó sacarina a un antibiótico utilizado en animales y humanos y, de esta manera, mejoró su aceptabilidad y su administración por vía oral.
Carolina Romañuk, investigadora de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), agregó sacarina a un familia de medicamentos antimicrobianos usados para tratar infecciones urinarias y respiratorias.
La investigación es difundida en el periódico digital Hoy la Universidad de la UNC.
La idea facilitó la administración oral del remedio, tanto en animales como en humanos. A su vez, favorecería la absorción intestinal del fármaco. La especialista inició los trámites para patentar el desarrollo y el procedimiento de obtención.
Romañuk investigó cómo endulzar la fórmula química de las fluoroquinolonas, una familia de fármacos de amplio espectro que se caracterizan por su fuerte sabor amargo.
Desarrolló este estudio en el marco de su tesis de maestría y como parte del Grupo de Investigación en Farmacotecnia y Tecnología Farmacéutica de la Facultad de Ciencias Químicas de la Casa de Trejo.
Para que el tratamiento sea efectivo, estos principios activos (fluoroquinolonas) deben administrarse a los animales a través del agua o los alimentos, en una proporción de 100 partes por millón.
Sin embargo, existen estudios que indican que el sabor amargo del medicamento no es tolerado por cerdos en una concentración superior a seis partes por millón.
Además de poseer un gusto desagradable, estos fármacos presentan baja solubilidad acuosa, lo que dificulta su absorción en el organismo y, por ende, la efectividad del tratamiento.
En la búsqueda de una solución terapéutica y económicamente viable, Romañuk modificó la fórmula del fármaco agregándole sacarina. Este endulzante artificial tiene la propiedad de aumentar la solubilidad de los fármacos. También posee un poder endulzante 550 veces superior al azúcar.
Ensayos. Una vez que obtuvo la droga modificada, comprobó cómo funcionaba en los animales. Primero realizó un ensayo de preferencia en ratas de laboratorio. Constató que los roedores preferían el alimento con el fármaco endulzado a la comida con la droga sin modificar.
Luego, experimentó con cerdos de criadero y también hizo un ensayo de aceptación con personas.
Además de aumentar la aceptabilidad de los antimicrobianos sin alterar sus propiedades antibióticas, la nueva fórmula favoreció la solubilidad. Esto podría aumentar su biodisponibilidad, es decir, mejorar su efectividad terapéutica.

