En los precios, hay gato por liebre
El vecino de Juan.Germán Negro.
–Está atentando contra mi estado de ánimo, Juan.
–¿Qué pasa, vecino? ¿otra vez, encabritado con nosotros, los pobres taxistas? La semana pasada ya tuvimos un encontronazo por la falta de servicio los días de lluvia.
–No, tranquilo. No viene por ahí, ni me tome por un tipo que vive enojado. Le digo que cambia mi humor, sólo por el aromita a achuras que despide su chimenea. Seguro que hizo cola y ligó los cortes baratos, Juan.
–Conseguí algo de marucha, falda y chinchulines, nada más. Perdí tiempo y viajes que pude hacer con el taxi, pero los cortes que promocionó “el Napia” Moreno aparecen poco y vuelan del mostrador.
–Si consiguió para un asadito a diez mangos, gaste en el descorche para festejar, Juan. Casi no existe la carne barata en los súper, y ni le cuento en el interior.
–Sí, las carnicerías siguen vendiendo casi al mismo precio, aunque algunas bajaron algunos centavos para tentar a la gente que apunta hacia los súper. Recorrí las del bulevar Los Granaderos, también en la avenida Alem... No vi nada bueno. Un amigo que vive en el sur de la ciudad, buscó carne barata y apenas encontró una carnicería que tenía unos cortes de asado a 17 pesos. La probó y fue al odontólogo, de una.
–Bueno, Juan, habrá que apuntarle a la vida sana, sin colesterol como recomienda el doctor Sabagh. Dejemos la carne hasta que aparezcan más vaquitas y vamos por carne de ave.
–No me cargue que soy de River, y además el pollo está tan caro como la carne de vaca.
–Sabía que terminaríamos en el pescado, Juan. ¡Dejemos de ser tan argentinos! Tiremos un mero a la asadera del horno con un baño de queso roquefort y cantemos Mediterráneo, de Serrat.
–¿Mero? Con lo que vale el pescado fresco, conviene seguir siendo “bien argentinos” y comer lomo o peceto.
–Pero, Juan, escuché a la Presidenta presentar una promoción de merluza fileteada a 12 pesos.
–Sí, escuchó bien. Ahora, si la encuentra, le pago un asado, y de ternera.

