En 2018, hubo 2.268 docentes con carpetas médicas
Se trata de licencias por enfermedades de corto o de largo tratamiento, y por familiares a cargo. Cayeron con relación a 2017. El índice ronda el 2,77%, pero no contabiliza días pedidos por estudio o razones personales.
- Se trata de licencias por enfermedades de corto o de largo tratamiento
- y por familiares a cargo.
- Cayeron con relación a 2017.
- El índice ronda el 2
- 77%
- pero no contabiliza días pedidos por estudio o razones personales.
Según datos de la Secretaría de Capital Humano, que depende de la Secretaría General de la Gobernación, el índice de ausentismo docente por razones médicas cayó en la provincia de Córdoba en los últimos tres años: pasó del 3,06 por ciento en 2016 a 2,77 por ciento este año. Es decir, que en 2018 2.268 docentes pidieron carpetas médicas.
El dato mide las faltas de los docentes por enfermedades de corto o largo tratamiento (en este rubro se observa la mayor disminución en dos años) y, también, por enfermedades de familiares a cargo (razón de ausentismo que viene creciendo en el mismo período).
La mayor cantidad de licencias se solicitan a partir de la segunda mitad del año: en 2018, el mes de agosto fue el de mayor ausencia por causas de salud.
Desde la Provincia explicaron las razones de la caída de este índice. En relación con las enfermedades de largo tratamiento, informaron que se hizo más eficiente la gestión interna de las juntas médicas: se redujo el plazo de otorgamiento de turnos y se mejoró el seguimiento de los pedidos de corto tratamiento que derivan en otros más prolongados. Además, se establecieron protocolos médicos internos para unificar criterios entre las distintas juntas médicas.
Respecto de las enfermedades de corto tratamiento y las de familiares a cargo, “se optimizó la gestión de control domiciliario”, remarcaron desde Capital Humano. Esto implica que se realizan más visitas a domicilio y en menor plazo. Además, hay mayor cobertura geográfica y capacitación a los médicos afectados al control.
De todos modos, directores de escuela consultados por La Voz aseguraron que aún observan irregularidades. Y enumeraron algunos casos. “Una docente de mi escuela tenía carpeta médica por un problema en las rodillas y salió en Facebook haciendo cima en el Champaquí”, comentó una autoridad escolar.
Otra directora relató que una docente pidió licencia por problemas en las cuerdas vocales y una semana después participó de un coro en la Plaza de la Música.
Un caso similar ocurrió en una escuela en la que una profesora con carpeta médica psiquiátrica apareció fotografiada en Nueva York con su familia, pocos días después de obtener su licencia.
Otros motivos
Si además de las licencias médicas se consideran los pedidos por otros motivos, el ausentismo escolar es mayor. El pedido de licencias puede estar relacionado con situaciones contempladas en el Estatuto Docente, como días por estudio o razones particulares (pueden ser hasta 10 días al año para quienes tienen un cargo). Estos casos no generan suplencias, aunque requieren de certificación médica o autorización de un directivo.
Estas ausencias son difíciles de medir en una estadística y no generan costo directo para el Estado, aunque sí dificultades al interior de las instituciones.
Se considera como ausentismo docente a la cantidad de días de ausencia de un educador de la totalidad de jornadas que le corresponde trabajar. Y se define al ausentismo médico docente a las licencias por tratamientos por enfermedad o cuidado de familiar con problemas de salud.
La mayoría de las licencias de larga duración son psiquiátricas, vinculadas con situaciones que ocurren en las escuelas: problemas de convivencia, peleas, agresiones, robos e inseguridad afuera de los establecimientos. Le siguen los problemas relacionados con las cuerdas vocales.
Un dato que lo confirma es que en la provincia de Córdoba hay 2.765 docentes en tareas pasivas: la mayoría por situaciones relacionadas con la salud mental y el uso de la voz.
Carpetas médicas
Para solicitar una carpeta médica, el docente debe comunicar la situación a la escuela dos horas antes de su horario de ingreso, y solicitarla a través de la web de la Provincia. Posteriormente, debe esperar la visita médica en el domicilio o presentar en el área de Personal el certificado médico, dentro de los dos días posteriores a su reingreso al lugar de trabajo.
Si el certificado del médico particular indica una recuperación mayor a 15 días corridos, se solicita una junta médica, que resuelve las licencias por enfermedad.

Las licencias por largo tratamiento, en baja
Dicen que se debe a una mayor eficiencia en controles.
De año a año, las licencias por largos tratamiento son las que más bajaron en porcentaje. Esto se debería, según la Provincia, a una mayor efectividad en los controles.
En 2016 eran el 2,02 por ciento; un año después el 1,95 por ciento y en 2018, el 1,72 por ciento. La baja relativa de año a año fue del cuatro por ciento el año pasado y del seis por ciento este año. En estos casos, después de ocho días de ausencia, se nombra un suplente.
Si la inasistencia es injustificada, se descuenta el o los días no trabajados.
Santa Fe: cómo desbarataron una red que otorgaba licencias truchas
La provincia de Santa Fe redujo a la mitad, en cinco años, el ausentismo docente con una serie de acciones que permitieron desbaratar una red de profesionales que otorgaban licencias médicas apócrifas.
La ministra de educación santafesina, Claudia Balagué, explicó a La Voz que el ausentismo docente siempre fue una preocupación ya que impacta de manera notable en los aprendizajes de los alumnos.
“Empezamos a ver los tipos de licencia que tenía tanto un docente como un asistente escolar y la informatización de todos los datos nos permitió conocer cuál es el médico que autoriza esa licencia, cuál es el motivo, cuál es la patología, en qué lugar se otorga, en qué escuelas y cuáles son los directivos que autorizan”, subrayó Balagué.
La información sistematizada permitió detectar irregularidades. De esta manera, hace dos años, en la provincia vecina se comprobó que algunas claves informáticas habían sido utilizadas de manera espuria; es decir que no las usaba el director de la escuela, sino personas no autorizadas.
“Habían conformado en la ciudad de Santa Fe y alrededores una red de otorgamiento de licencias apócrifas. Esto nos permitió hacer una denuncia judicial. La investigación avanzó muy eficientemente y nos permitió que tuviéramos hoy algunos secretarios de escuela encarcelados por este motivo”, puntualizó Balagué.
Por otra parte, se analizó la base de datos que posibilitó sacar a la luz cuáles eran los médicos que más licencias otorgaban a los docentes. Encontraron que algunos profesionales de la salud autorizaban licencias en distintas partes de la provincia, de norte a sur, más allá del radio de su jurisdicción.
“Es muy raro que un profesional tenga semejante dimensión geográfica de actuación y que pueda hacerlo con la responsabilidad que conlleva”, aseguró la funcionaria. El Ministerio de Educación realizó una denuncia al Colegio Médico que también investigó la situación.
“Había médicos con determinada especialidad que autorizaban licencias sobre otra especialidad médica, sin estar preparados para eso. Los colegios médicos actuaron en consonancia con nosotros. Los citaron y analizaron incluso sacarles la matrícula en los casos más graves. Este trabajo conjunto nos permitió reducir a la mitad el ausentismo docente. Hace cinco años teníamos 18 por ciento y ahora, nueve. Hemos logrado bajar a un dígito el ausentismo”, planteó Balagué.
A esa serie de acciones concatenadas, se sumó un control a través de Migraciones ya que también se observaron casos de docentes con licencia médica que estaban gozando de viajes al exterior.
“Todo este trabajo nos permitió focalizar las auditorías porque en una dimensión tan grande -de 75 mil docentes y 15 mil asistentes escolares- uno necesitaría un ejército de auditores médicos para cada caso. Anteriormente, lo hacíamos al azar y ahora lo podemos hacer más focalizado donde detectamos los mayores problemas”, concluyó la ministra.

