Córdoba. El Ministerio de Salud evalúa salir a vacunar en los colegios de Córdoba
La Provincia ya inició un operativo en las escuelas de verano para mejorar el acceso de la población a las dosis. Sobre la posible inmunización a estudiantes, se realizaron pruebas piloto el año pasado.
El Ministerio de Salud provincial evalúa vacunar a alumnos de instituciones educativas, previa coordinación con el Ministerio de Educación provincial. La propuesta apunta a mejorar la cobertura y acercar las dosis a niños, niñas y adolescentes.
Por otra parte, la cartera sanitaria ya realiza durante el verano una campaña de vacunación en escuelas de verano.
El objetivo, además de mejorar el acceso de la población a las dosis, es actualizar el carné obligatorio en quienes lo tienen atrasados.
Listado de instituciones
Durante este año ya se llevan aplicadas 812 dosis a 274 personas en los operativos de vacunación de las escuelas de verano.
Sonia Nievas, directora general de Planificación Estratégica en Salud de Córdoba, indicó que la inmunización se realiza previa autorización de los padres. En esas ocasiones, se aprovecha también para vacunar a los adultos que se acercan con alguna inquietud.
El operativo inició el 13 de enero en Villa El Libertador y continuó en los siguientes barrios: Mercantil, Güemes, Villa Martínez, General Bustos y Talleres Oeste, este último, el 21 de enero pasado.
Las brigadas sanitarias visitan las escuelas de verano y realizan además controles oftalmológicos a los chicos que asisten a esos espacios recreativos.

Prueba piloto
Entre octubre y noviembre del año pasado, la cartera sanitaria provincial realizó la campaña “Escuela Protegida” en dos departamentos: Totoral y Juárez Celman. El objetivo fue actualizar el carné de vacunación en niños de 5 y 11 años.
En esos casos, cada municipio decidía qué estrategia seguir y fue una prueba piloto que servirá como herramienta para la campaña de este año.
“Cada municipio decidió cuál era la mejor estrategia para hacer efectiva la campaña. Algunos acercaron las dosis a las escuelas, otros a los centros de salud”, explicó Nieva.
La idea para este año es vacunar en escuelas, previo consentimiento de los padres, una vez que se defina la estrategia con Educación.
En paralelo, el Ministerio de Salud provincial envió a la Legislatura un proyecto de ley que propone multar a los padres que se opongan a la vacunación de sus hijos. La iniciativa será tratada este año, una vez que se realice la apertura de las sesiones, el próximo primero de febrero.

Nuevos avances
El año pasado se dieron otros avances para mejorar las coberturas. La Unicameral aprobó la ley 40.387 de “Vacunación Segura, comunidad saludable” y declaró a agosto de cada año como el “Mes de la vacunación”.
El proyecto, presentado por legisladora Ariela Szpanin (UCR), surgió por iniciativa del Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba.
La legisladora destacó que la norma busca sensibilizar sobre la importancia de las vacunas: recuperar la confianza en su seguridad y eficacia, además de facilitar el acceso en toda la provincia; reforzar la responsabilidad individual y colectiva, y evitar la reintroducción de virus ya erradicados.
Iniciativas sostenidas en gestiones anteriores también buscaban incentivar las coberturas, mediante distintas estrategias. Una de ellas era el pago por meta sanitaria, que otorgaba de mayores recursos a los municipios que cumplían con objetivos priorizados, como mantener actualizados los carné de los niños, niñas y adolescentes.
El pago por meta sanitaria también fue implementado en países de América latina, como Ecuador, y fue reconocido por la Organización Panamericana de la Salud.
Causas del descenso
Las coberturas de vacunación están descendiendo en forma estrepitosa en todo el país.
Analía Rearte, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (Save), informó que el fenómeno tiene múltiples causas.
“Es un problema complejo que no tiene un sólo factor causal. Creo que los grupos antivacunas son minoritarios en Argentina, por el momento, aunque están creciendo. Existe además un discurso presidencial que cuestiona su eficacia. Además, durante la pandemia, fuimos testigos de cómo proliferó la desinformación porque se discutieron muchas cosas sin evidencia”, indicó.
Rearte consideró que Argentina es una población que históricamente tuvo confianza en las vacunas. En este sentido, identificó tres grupos: las personas que no tienen problema a la hora de recibir una dosis pero que ya no tienen la percepción de riesgo de enfermedades que ya han sido controladas, como la polio.

“Otras personas tienen problemas en el acceso, ya sea por el horario del vacunatorio o porque la dosis no está disponible”, agregó.
Finalmente, otro grupo de individuos que tiene dudas o inquietudes. En ese sentido, remarcó la importancia de los equipos de salud a la hora de sentarse y explicar durante el horario de la consulta. “Hay que aprovechar esas instancias para evacuar todas las dudas que queden. Tomarse el tiempo que haga falta porque cada caso importa”, señaló.
Por su parte, Eugenia Tirao, pediatra infectóloga y coordinadora del comité de Epidemiología y Control de Infecciones del hospital Infantil de la ciudad de Córdoba, agregó: “La gente está descreída de todo lo que pasó con la vacunación contra el Covid y se dieron dos extremos. Por un lado, un grupo fanático de las vacunas y otro que está en el polo opuesto”.
“En el medio –consideró Tirao– hay un gran porcentaje de personas que dudan. Ahí deben actuar los agentes de salud, explicando a la gente con datos basados en evidencia científica”.

