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El gran trompo y el zodíaco

La Tierra gira alrededor de su eje como un gran trompo de casi 13 mil kilómetros de diámetro. Da una vuelta completa por día. Guillermo Goldes.

15 de enero de 2011 a las 12:01 a. m.
Guillermo Goldes*
El gran trompo y el zodíaco

La Tierra gira alrededor de su eje como un gran trompo de casi 13 mil kilómetros de diámetro. Da una vuelta completa por día. El eje de un trompo que gira también da vueltas alrededor de la vertical, hasta que cae. Lo sabemos los que hemos jugado con trompos y perinolas en nuestra infancia. Así, el eje mismo de la Tierra también gira y ese movimiento se llama precesión. El eje tarda en dar un giro completo unos 26 mil años.Es un movimiento lento, pero tiene sus efectos. Uno de esos efectos es que año a año la posición del Sol en el cielo respecto de las estrellas va variando muy levemente.Para detectarlo hace falta observar con mucha precisión, comparando esa posición por ejemplo el 15 de enero de 2011 y de 2012 a la misma hora. Algo así hizo el astrónomo griego Hiparco de Nicea en el siglo II antes de Cristo, el primero en describir este movimiento. La precesión. La precesión no tiene efectos prácticos sobre nuestra vida cotidiana. Pasa inadvertida porque cuando el Sol está alto en el cielo, no vemos las estrellas ni las constelaciones. Sin embargo, es justamente la posición del Sol en el cielo respecto de las estrellas la que permitió definir hace más de dos mil años las 12 partes del cielo que los astrólogos llaman signos del zodíaco.A causa de la precesión, en esos dos mil años la situación se modificó. En la actualidad, el 15 de enero el Sol se ve proyectado sobre la constelación de Sagitario. Según el horóscopo clásico basado en la situación vigente hace más de dos mil años, nos encontraríamos en Capricornio.Quizás éste sea otro motivo para dudar de que la personalidad de la gente pueda estar determinada por la posición del Sol en el zodíaco en el momento del nacimiento, ya que el zodíaco "atrasa".Pero pensándolo mejor, tratar de cuestionar creencias arraigadas mediante argumentos racionales es quizás pecar de ingenuidad.

*Astrónomo de Famaf (UNC)