“El aporte de los graduados es un debate por venir”
El funcionario dijo que en Uruguay es uno de los impuestos con menos evasión.
Alberto Dibbern estuvo hace poco en Córdoba, a propósito de un programa franco-argentino de formación de ingenieros. El Secretario de Políticas Universitarias de la Nación (SPU) defendió lo hecho en los gobiernos kirchneristas: "Nunca antes los presupuestos universitarios crecieron tanto como en los últimos seis años. En 2004, teníamos cuatro mil becas estudiantiles, hoy tenemos 40 mil", señaló.–¿Qué debería traer la nueva ley de educación superior?–La nueva ley, en primer lugar, deberá resaltar que la educación superior es un bien público. Y un bien público no es la competencia. El sistema de educación superior argentino no debe competir entre sí, sino tender a coordinar acciones para apoyar todos los desarrollos, tanto en la formación de los jóvenes como en los lineamientos de investigación y de desarrollo tecnológico que sirvan para mejorar la calidad de vida de todos.–¿Y en términos académicos?–Por supuesto, el sostenimiento de la calidad. Es importante sostener una educación superior de calidad, sino no habría igualdad. Hay que ver el tema de la expansión del sistema superior, tiene que ser planificada, hoy es un tanto anárquico, no sólo por la creación de universidades, sino también por la demanda regional que hace que se creen extensiones áulicas de dudosa calidad, sin ningún tipo de planificación. Y eso deberá estar contenido en esa ley. –¿Qué deberá decir sobre el financiamiento?–Reafirmar la obligación del Estado a financiar a las universidades, que también está contenido en la Constitución. Tengo muchos años en la vida universitaria, desde 1984 a la fecha, y puedo decir que nunca antes hubo un crecimiento presupuestario de las universidades como en los últimos cinco años.–Pero los sectores más empobrecidos de la sociedad aún no llegan a las universidades.–Pero los sectores más empobrecidos hoy no van al secundario y, a veces, ni siquiera al primario. Estamos intentando, con el secundario obligatorio, lograr una mayor cobertura educativa, a pesar de que Argentina tiene los mejores índices de inclusión de América latina en la educación de jóvenes de 18 a 24 años.–¿Pública y gratuita?–No hay ninguna duda, las universidades seguirán siendo así. La contribución de los graduados es otro debate por venir. No hay que olvidar que las universidades son financiadas por los que tienen y los que no tienen. En Uruguay, el impuesto a los graduados es uno de los que tiene menor evasión.

