"La demanda es mucha y el tiempo no alcanza"
Una maestra integradora que trabaja para una obra social cobra más del doble que quien lo hace para el Estado.
Una maestra integradora que trabaja para una obra social cobra más del doble que quien lo hace para el Estado.
A.S. fue integradora en una escuela pública entre 2007 y 2008. A fines de 2006, la directora del jardín le pidió ser integradora de una niña con síndrome de Down que ingresaba a primer grado.
A la integración la pagaba Desarrollo Social. "Acepté y me comprometí con esa mamá. Entonces, el Ministerio pagaba 230 pesos por 24 horas de integración, cuando las obras sociales pagaban 750 pesos", cuenta A.S. El primer mes lo cobró en junio. Renunció pero siguió hasta fin de año porque no había reemplazante. En marzo volvió a trabajar con la nena. Pero el régimen era otro: nueve horas semanales en tres escuelas. Todo por 600 pesos.
"El tiempo era insuficiente y la demanda excesiva. Nos cuestionan no querer trabajar con el Ministerio, pero las obras sociales pagan 1.500 pesos por 24 horas", concluye.

