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Denuncian por Facebook a los que estacionan mal

En Villa María y en Santa Rosa, se crearon grupos para hacer más visible a los infractores ante la sociedad.

07 de enero de 2015 a las 12:01 a. m.
Corresponsalías
Denuncian por Facebook a los que estacionan mal
No pasarán. El sitio “grandes estacionadores” alerta en Santa Rosa.

Villa María, Santa Rosa de Calamuchita. Nacieron primero en Buenos Aires, con una intención combinada de concientización y denuncia, usando las redes sociales. En el lenguaje popular, se caracteriza la acción como un escrache. Es decir, poner a la vista un cuestionamiento a alguien. Ocurre en páginas de Facebook o de otras redes en la Web, donde usuarios/ciudadanos suben fotos de vehículos mal estacionados, sobre todo cuando obstruyen las rampas para discapacitados. También, de los que aparcan en salidas de garajes. La experiencia desembarcó pronto en el interior. En Córdoba hoy se cuentan al menos dos grupos activos, aunque es probable que haya otros en formación. Uno crece en las redes sociales de Villa María; el otro, más incipiente, hace sus primeras armas en Santa Rosa de Calamuchita.No se trata de una herramienta que termine en una sanción o multa al infractor. Pero sí de una acción para al menos ponerlo en evidencia, molestarlo, inducir a que no la repita, o a que otros no se animen tan fácilmente a hacer lo mismo.

En cordobés

En Villa María, una agrupación que reúne a personas con discapacidad o dificultad motriz comenzó a utilizar este método a través de Facebook, haciendo foco en los automovilistas que estacionan obstruyendo las rampas para sillas de rueda en las esquinas.

Se conocen como “Los Rengos Villamarienses”, una asociación civil en formación constituida por personas que no pueden caminar y deben sortear distintos obstáculos físicos para poder desplazarse.

En el centro y en varios barrios de Villa María creció el número de rampas en esquinas, pero no siempre pueden ser usadas para el fin creado. Vehículos que bloquean el paso son fotografiados y las imágenes, subidas a la página del grupo en la red social. Con la patente del auto visible y una búsqueda en Internet, dan con el nombre y domicilio del titular, información que es agregada a la foto para completar el “escrache” público del infractor. Luego, tratan de compartir cada imagen con la mayor cantidad de usuarios posibles de la red.

El presidente de la entidad villamariense, Lucas Basualdo, vive en el centro y con su silla de ruedas recorre entre 20 y 40 cuadras diarias. Asegura que cada día se encuentra con al menos dos rampas obstaculizadas, y que a veces llega a contar hasta cuatro.

La posibilidad de llamar a la grúa municipal para que los remueva resulta poco efectiva. Según dice, suelen tardar hasta una hora en llegar y primero el inspector de tránsito debe hacer sonar el silbato varias veces. Si no hay respuesta, recién hacen la multa y luego remueven el vehículo. Pero en muchos casos, el conductor se va antes de que llegue la grúa.

“Los Rengos” admiten que no han podido hasta ahora lograr un cambio positivo visible. Pero apuestan a que, si crece la modalidad, aporten para una mayor toma de conciencia.

En Santa Rosa de Calamuchita, en tanto, fue a partir de la iniciativa de una vecina que se creó, semanas atrás, la página de Facebook “Grandes estacionadores Sta. Rosa Calamuchita”. Tomó un modelo similar que se aplica en otras localidades del país bajo el mismo e irónico nombre de “grandes estacionadores”. En este caso, no sólo apunta a la obstrucción de rampas para sillas de rueda sino también a quienes estacionan frente a garajes, impidiendo la salida de vehículos, o infracciones similares que complican los derechos de otros.

El grupo, recién formado, tiene 54 seguidores por ahora, pero ya acumula una buena serie de imágenes que muestran a infractores en esa ciudad serrana.

Reclamo en directo

En el Facebook de “Los Rengos Villamarienses”, los usuarios comentan experiencias de cuando abordan a los automovilistas en infracción. Algunos los reciben bien y otros de mala manera cuando se les señala la falta y la molestia que provocan al estacionar de modo indebido.