Denuncia por sustracción de un bebé: el hospital defiende a la imputada
La directora del centro de salud dio una versión opuesta a lo dicho por la abuela denunciante. Señaló que no hubo irregularidad en el procedimiento para entregar al niño en guarda.
Villa Dolores. La directora del Hospital Regional de Villa Dolores, Cristina Esponda, defendió públicamente ayer a la asistente social imputada por "sustracción de menor", luego de que, presuntamente, entregara en guarda a un recién nacido, sin autorización judicial. Esponda afirmó que la entrega en realidad se realizó con el consentimiento de la abuela del niño, y que no hubo intimidación ni engaño.Como informó este diario ayer, el caso surgió por la denuncia realizada en los Tribunales locales por la abuela del bebé, Carlina Luján, quien afirmó que la amenazaron con quitarle el bebé si no firmaba una serie de documentos, cuyo contenido ignoraba porque la mujer no sabe leer ni escribir.Al hecho se sumó que la progenitora, de 17 años, habría sufrido una depresión post parto. El niño nació el 6 de agosto. El 10 fue entregado a una madre sustituta. El 13 la abuela denunció la sustracción junto a miembros de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) de la Provincia. El viernes 24 el bebé fue devuelto a su familia biológica, luego de que la madre sustituta ha había iniciado trámites de adopción. Silvia Ribba fue imputada por la supuesta autoría de "sustracción de menor". Ayer, buena parte del personal del hospital se solidarizó públicamente con la imputada. Defensa. La directora del hospital provincial afirmó que el niño fue rechazado por su madre "desde antes de nacer". Y precisó: "Ante tanto rechazo y por temor a lo que pudiera ocurrir decidimos resguardarlo y dimos intervención a nuestro servicio social. Cuando íbamos a dar conocimiento a la Justicia de Menores, un profesional de nuestro hospital quiso hacerse cargo en guarda hasta que todo se resuelva, habló con la abuela y ésta accedió voluntariamente al pedido". Esponda afirmó que el niño fue inscripto por la madre y la abuela "a su nombre", y que la guarda se hizo ante un escribano público. También dijo confiar plenamente en Ribba, con quien trabaja desde hace décadas.

