De aquella cerveza dorada a esta realidad demacrada
El entorno de la ex Cervecería Córdoba luce sucio y está cortado el tránsito en la calle Orgaz.
La indefinición de la suerte que correrá finalmente la chimenea de la ex Cervecería Córdoba favorece el crecimiento de un basural a cielo abierto en la calle Arturo Orgaz, frente al acceso principal de la fábrica cerrada.
En enero último, luego de una fuerte tormenta que azotó la ciudad, la emblemática torre de barrio Alberdi sufrió la caída de parte de su estructura superior. La situación preocupó a los vecinos del sector y a las autoridades municipales. Defensa Civil de la ciudad hizo interrumpir entonces el tránsito vehicular por las calles que rodean el predio, colindante con la cancha de Belgrano, y sugirió a las personas evitar el paso por el lugar, por razones de seguridad.
Luego, técnicos del Palacio 6 de Julio aconsejaron la demolición de la estructura casi centenaria, pero la propuesta encontró la resistencia de quienes opinan que debe conservarse porque –dicen– forma parte del patrimonio cultural y arquitectónico de Córdoba.
El histórico inmueble fue levantado en 1917 por Enrique Meyer y Martin Agst, fundadores de Cervecería Córdoba, fábrica que elaboró allí la cerveza del mismo nombre hasta 1998. Ocupa 20 mil metros cuadrados y está enclavado frente al río Suquía, en Arturo Orgaz 646, a metros del Gigante de Alberdi.
Demolición fallida. El 1° de febrero, la empresa de demoliciones Borax debía tirar abajo la chimenea de unos 50 metros de altura, según lo acordado con la desarrollista Euromayor, propietaria del predio.
Esta adquirió la propiedad con la intención de construir 900 departamentos distribuidos en seis torres.
Pero un grupo de personas se manifestó esa mañana frente al portón de ingreso e impidió que la torre de ladrillos fuera dinamitada. La Municipalidad dispuso entonces postergar la reducción a escombros hasta que especialistas en estructuras de esas características determinaran si podía restaurarse para evitar el derrumbe. Pero no hay avances en ese sentido y la situación lleva más de dos meses de indefinición. El mismo tiempo que la interrupción del tránsito vehicular por Arturo Orgaz, con todos los trastornos que eso implica.
Por otra parte, la intersección de esa calle con Igualdad se ha transformado en un basural a cielo abierto, donde se disponen escombros, restos de poda y desperdicios de todo tipo. Además se estancan aguas servidas y de lluvia, lo que convierte al sitio en un gran criadero de mosquitos y otros insectos. Incluso, se apuntan problemas de inseguridad.
Pedido de informe. La concejala del Frente Cívico, Alejandra del Boca, presentó un pedido de informes para que el Ejecutivo diga "si realmente es insalvable la torre y si es necesario llegar a la demolición de este ícono de la ciudad o en su defecto, si podrían encontrarse alguna alternativa para restaurarlo y a la vez preservar la seguridad de los vecinos".
Puntos de vista
Ezequiel Luque / Vecino
“Si se pudiera salvar la chimenea estaría bueno. Pero la decisión se debería tomar teniendo en cuenta la seguridad de los vecinos como primera medida”
Mabel Juárez Arteaga / Vecina
“La chimenea es un peligro. En cualquier momento se cae sobre una casa o alguien. Yo paso todos los días a llevar a mi hija a la guardería y no estoy tranquila”.
Marcela Alfaro / Vecina
“Esto es tierra de nadie desde hace dos meses. El basural crece a diario y ya no se puede pasar por acá ni de noche ni de día porque la inseguridad es terrible”.

