Crisis, cambios alimentarios y salud
La alimentación de gran parte de la población se encuentra hoy alejada de las orientaciones para llevar una vida saludable. Por diferentes motivos, en el plano de posibilidades y decisiones individuales, pero similares en razón de la oferta alimentaria que hace un sistema profundamente industrializado, mercantilizado y globalizado.
Incluyendo la ecuación de crisis económica, donde la problemática alimentaria (producción al consumo) juega un papel fundamental como consecuencia y causa, la complejidad del tema se hace visible.
Los cambios en la situación económica implican estrategias de cambios alimentarios “no buscados” y, por lo tanto, sufridos por quienes los implementan.
Así, cobra especial importancia que las estrategias sean dignas, factibles y que no impliquen riesgos nutricionales y de calidad alimentaria.
La búsqueda de marcas de menor costo puede resultar una buena estrategia, siempre que observemos las indicaciones de la rotulación, para no caer en reemplazos de alimentos “símiles” que no son tales. Por ejemplo, “alimentos lácteos” que no son leche, y otros “a base de”, donde ésta representa 5 a 10% del producto.
Las crisis ponen también en circulación alimentos que no cumplen con mínimos controles de calidad y que carecen de información básica como la identificación del origen.
En cuanto a los reemplazos entre alimentos, es importante recordar que todas las carnes (vaca, pollo, pescado, cerdo) aportan proteínas y pueden utilizarse de forma variada. Las legumbres son una buena alternativa como reemplazo de la carne en ensaladas, guisos o hamburguesas por su aporte proteico, sobre todo si las combinamos con cereales.
Las infusiones no reemplazan a los lácteos, sobre todo en la población infantil, donde su consumo resulta clave para el crecimiento. Verduras y frutas, aportan nutrientes necesarios e incluso pueden crecer en nuestro hogar.
Esta diversidad de alimentos presenta opciones para elegir según época y precios.
Párrafo aparte merece la distinción entre las estrategias en épocas de crisis de la población afectada que tiene posibilidades de resolver dentro de un marco de dignidad, y aquellas que desarrollan cotidianamente quienes viven en contextos de pobreza, vulnerados en su derecho a la alimentación, cuya posibilidad de elección no se ubica en un rango posible de alimentación suficiente y sana, por lo que no se puede trivializar en términos de intercambios de alimentos que no están accesibles.
*Nutricionista

