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Videoconferencia para agilizar la Justicia

La nueva tecnología permite tomar testimonios, celebrar audiencias y cumplir otros actos con personas que están a gran distancia. Ya se aplica para capacitación, evitar traslados y responder a los requerimientos de otras provincias. Contribuye a la inmediatez.

12 de mayo de 2013 a las 12:01 a. m.
Videoconferencia para agilizar la Justicia
Rápido y cómodo. Diego Laserna y Ricardo Alonso muestran cómo funciona la videoconferencia (Ramiro Pereyra/La Voz).

El Poder Judicial provincial comenzó a utilizar la videoconferencia, una herramienta tecnológica que ayuda a agilizar sus procedimientos y a ahorrar recursos, entre otras ventajas.

Con altísima calidad de imagen y sonido, la conexión entre dos o más puntos remotos está permitiendo que personas que se encuentran alejadas puedan “conferenciar” o realizar actos procesales tal como si estuvieran en una audiencia, con todas las garantías jurídicas y el rigor procesal del caso.

Ahora, sin traslados, salvando distancias y con la simultaneidad de imagen y sonido, se pueden reproducir las ventajas de la inmediatez de un acto presencial. Se pueden tomar testimonios a kilómetros de distancia durante una audiencia, recibir reclamos de un condenado desde una prisión del interior, escuchar una conferencia y hacer preguntas y una infinidad de actos con dos o más extremos que participan de una conversación simultánea.

El área Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) del Poder Judicial coordina esta iniciativa que ya está en marcha y que recientemente llevó a cabo con éxito dos experiencias. Su director, Diego Laserna, explicó que la técnica no es novedosa, pero que ahora están haciendo uso los abogados.

Junto al subdirector de Telecomunicaciones, Ricardo Alonso, exhibieron el funcionamiento del sistema de videoconferencias. En pocos segundos, fue po­sible dialogar “en vivo” con una funcionaria situada en la sala del Centro de Capacitación “Ricardo Núñez” (en el mismo Palacio de Tribunales) y con un operador ubicado en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en Buenos Aires.

Con un control remoto a distancia, las cámaras de la otra sede pueden hacer paneos (giros), zoom (aproximación o alejamiento) y el sonido es simultáneo de ida y de vuelta, sin demoras ( delay ). La sensación de inmediatez es altísima y la interacción entre los dos (o más) nodos es sorprendente.

Utilidades. Los hitos que se pueden marcar, a grandes rasgos, con esta nueva tecnología, son tres: capacitación a distancia, evitar innecesarios traslados de detenidos y respuesta a otros requerimien­tos de otras provincias.

Por ejemplo, un miércoles de cada mes se dicta un curso de capacitación en violencia de género dictado desde la Corte Suprema de Justicia de la Nación (Buenos Aires) a diversos centros del país. Es posible que todos los alumnos, situados en el Centro Núñez, en Tucumán o en otra provincia con esta tecnología, puedan hacer preguntas o interactuar, al tiempo que todos ven y escuchan al resto.

Respecto del traslado de procesados o condenados desde los penales para que declaren en Tribunales, en ocasiones que no es estrictamente necesario, puede evitarse con la adecuación de una sala en la cárcel o en una sede cercana.

Esta sola posibilidad podría evitar gran cantidad de horas de traslado para el detenido, el gasto de los móviles y su combustible, asignación de guardiacárceles, logística de seguridad, previsión de menúes y numerosos aspectos más.

Lo mismo puede aplicarse para consultas, requerimientos o trámites que realiza el condenado con el juez de Ejecución.

La tercera posibilidad, los requerimientos desde la Justicia de otra provincia, observa dos ejemplos recientes y paradigmáticos. Uno, desde Chubut, donde se celebraba una audiencia por abuso sexual agravado por el vínculo (un padre en perjuicio de su hija) tenía a una testigo clave en Córdoba.

Un exhorto del tribunal consiguió que se cite a otra hija que vivía en la provincia y no podía trasladarse. Con las garantías del caso, la joven pudo quedarse en una sala a solas con la cámara de video y con la audiencia y todas las partes en el monitor que le habilitaron.

Así, pudo contestar durante más de una hora a las preguntas de jueces, defensor y fiscal, con la cámara que gira y capta al otro interlocutor.

Algo parecido sucedió con otro requerimiento desde Mendoza. Dos condenados habían sido excluidos del penal de esa provincia aparentemente por protagonizar disturbios y fueron trasladados a Bouwer.

Por estar alejados de sus familiares, pidieron un hábeas corpus para volver cerca de los suyos. El juez mendocino pidió una videoconferencia, la que se realizó sin necesidad de que los detenidos se trasladen de jurisdicción.