Si usa bien el calefactor, ahorra un 50%
Se logra mantener el calor utilizando el aparato dos horas al máximo y seis al mínimo.
Los días fríos comienzan a encender calefactores y con ello la preocupación por la factura de gas a fin de mes, más aún si se piensa en los aumentos aplicados en relación al año pasado.
Según especialistas, una casa de 150 metros cuadrados, con tres dormitorios, equipada normalmente, gasta unos 200 metros cúbicos por bimestre en verano y mil en invierno (claro que el consumo varía de hogar a hogar). Pero existen formas de reducir el consumo y con ello el importe a pagar.
Con un buen uso de un calefactor mediano pueden ahorrarse en un mes frío más de 10 pesos, sin agregar impuestos. ¿Cómo? Uno de tres mil kilo calorías (Kcal) al máximo de temperatura consume 0,32 metro cúbico por hora. Eso equivale para un cliente de Ecogas -de categoría R3-1- a 0,0768 pesos por hora. Si ese calefactor estuviera encendido al máximo ocho horas por día al mes significaría un pago de 18,43 pesos sin impuestos.
Pero si estuviera dos horas al máximo y otras seis al mínimo manteniendo el calor en la casa (0,075 metro cúbico por hora), se pagarían 7,84 pesos por mes, es decir, 57 por ciento menos. Si se tiene en cuenta que en una casa suelen usarse dos o tres calefactores, el ahorro en dinero es mayor.
Otra cuestión es el piloto. Así, una estufa puede apenas mantener la temperatura con un consumo de 200 kcal ó 0,02 metros cúbicos por hora. Mantener los pilotos encendidos de todos los equipos de calefacción equivale al cinco por ciento del total de gas natural consumido en Argentina, según un estudio del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas). Por eso, si no es necesario, es mejor apagarlo.
Algunas medidas. Desde la empresa distribuidora de gas local, Ecogas, advierten que cuantificar el consumo y determinar cuánto puede ahorrarse es casi imposible porque dependerá de muchos factores como la ubicación de la estufa, la ubicación de la casa, la cantidad y formato de aberturas, la cantidad de veces que se abre la casa, etcétera.
Sin embargo, sostienen que hay medidas básicas que ayudan al uso responsable del gas y, también, a la factura.
Qué aparato conviene instalar. Para mantener templado un ambiente se necesitan unas 50 kcal por metro cúbico. Para determinar qué tamaño de calefactor conviene instalar hay que multiplicar el volumen de la habitación por 50. Por ejemplo, una habitación de 3,50 por 3,50 metros por 2,5 metros de altura necesita unas 1.531 kcal. Allí convendría un calefactor chico. Uno que ofrezca más calor cuesta más y consume más.
Tipo de calefactor , por razones de seguridad, los de tiro balanceado (con salida al exterior) pueden ser instalados en baños y dormitorios, mientras que los de cámara abierta (sin salida) sólo pueden encenderse en un living o cocina y no por muchas horas. El consumo es el mismo en ambos aparatos.
Limpieza. César Giordana, gasista matriculado (3392), dijo que "un aparato que no funciona correctamente consume más gas del necesario, además de ser peligroso". En ese sentido, recomendó controlar con un especialista que la ventilación no esté obstruida y que las cañerías estén en buen estado. "Un indicador de que algo puede estar mal es una pared negra", aseguró.
Temperatura. Hay que calefaccionar sólo los ambientes que se usan y a una temperatura razonable, que son unos 20 grados. En lugar de tener los calefactores ocho ó 10 horas al máximo conviene hacerlo durante una o dos horas hasta alcanzar la temperatura que se desea y luego ponerlos al mínimo para mantenerla. Si la casa va a estar vacía varias horas, conviene apagar los aparatos y si será por un rato, ponerlos en piloto.
Para ventilar los ambientes , 10 minutos son suficientes. Hay que controlar que puertas y ventanas estén cerradas para que no se escape el calor y apenas oscurece cerrar las persianas. Durante las horas de sol, dejar entrar la luz.
En la cocina. Un quemador chico consume 0,10 metros cúbicos por hora; uno mediano, 0,15; uno grande, 0,19 y el horno, 0,32 metros cúbicos, lo mismo que una estufa de tres mil calorías. El horno no está diseñado para calefaccionar un ambiente, y además de ser deficiente es peligroso.
A la hora de cocinar , para calentar más rápido y consumir menos gas conviene tapar los recipientes y calentar sólo la cantidad que se va a usar. Evitar que la llama asome por el borde inferior de los recipientes y mantener los quemadores limpios, con la llama estable silenciosa y de color azul intenso. Al horno es mejor usarlo de forma mesurada porque consume el equivalente a tres hornallas. Una vez alcanzada la cocción de los alimentos, hay que apagar el fuego.
Agua caliente. No hay que dejar correr el agua caliente que no se utiliza. Para regular la temperatura del agua hay que hacerlo con la palanca o botonera del calefón o abriendo más la canilla, pero sin mezclar con la fría.
En el caso de tener termotanque, es preciso regular su temperatura y aislarlo térmicamente cuando esté colocado fuera de la vivienda.
También recomiendan limitar el tiempo del baño al estrictamente necesario.

