Cómo previenen riesgos por el consumo de drogas en fiestas electrónicas de Europa
La organización Energy Control asesora sobre "reducción de daños". Cuál es la relación que hay entre éxtasis y la música electrónica.
La muerte de cinco jóvenes y la intoxicación de otros tres en una fiesta electrónica el último sábado en Buenos Aires puso sobre el debate la relación entre esta actividad y el consumo de drogas.
En ese marco, surgieron con fuerza iniciativas que directamente buscan prohibir estos eventos. Pero en Europa, donde se originó esta actividad, aplican otras alternativas.
Una de ellas es lo que realiza Energy Control, es un programa de reducción de riesgos de la organización no gubernamental Asociación Bienestar y Desarrollo, que se aplica en España en las comunidades de Catalunia, Islas Baleares y Madrid.
Claudio Vidal es coordinador del programa y en diálogo con radio Pulxo explicó qué es la reducción de riesgos. "Las música electrónica y el éxtasis nacen a la vez, casi en el mismo sitio y han ido creciendo casi a la par. Con el paso de los años, este tipo de contexto son espacios donde el consumo de drogas, incluso el alcohol, es muy superior que al de otros contextos", comentó Vidal.
La principal sustancia que se consume –al menos en los lugares donde actúa el programa– es el éxtasis, pero con el paso del tiempo se fueron incorporando otros tipos como el LSD, las anfetaminas y la ketamina.
Lo que hace Energy Control es instalar una carpa donde se ofrece información sobre cómo hacer un uso de menor riesgo, se ofrece un asesoramiento en el mismo momento y lugar donde van a hacer el consumo, y se ofrecen pruebas rápidas de identificación que permiten tener una orientación sobre la composición de la sustancia.
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"Al usuario se le da la información, acompañada de una serie de recomendaciones para que el consumo sea lo menos arriesgada posible", afirmó el coordinador.
Sobre la relación entre el consumo y las fiestas electrónicas, Vidal indicó: "En este tipo de eventos, al menos en nuestro contexto, prácticamente la totalidad hace uso de alguna sustancia. El consumo de drogas es una parte más de la fiesta, es un elemento igual que otros códigos juveniles como la ropa y el lenguaje".
En ese sentido, explicó cómo es el trato con los consumidores: "Nosotros tratamos a las personas que se acercan a nuestros dispositivos como adultas sin una mirada juzgadora o moralizante. Frente a un mensaje de \'di no\', que es externo, el nuestro es \'tú decides\'".
El coordinador del progama sostuvo que se trata de personas que decidieron consumir una sustancia, pero que no son necesariamente adictos. "Alguien que consume alcohol no es necesariamente adicto, sino que decidió consumir porque los efectos, para esa persona, son positivos. Esto es extrapolable a otras sustancias. Es muy difícil que desde los mensajes oficiales se pueda revertir esa decisión, y lo más probable es que lo haga", argumentó.
Según explicó Vidal, en el viejo continente funciona el Sistema Europeo de Alerta Temprana, compuesto por agencias de seguridad, aduanas y organizaciones civiles que trabajan en el terreno. El objetvo es monitorear el mercado, sobre todo con las nuevas sustancias, para que vehicule lo más rápido posible y que llegue a los profesionales sanitarios para que puedan tener un incidente en un momento determinado.
"Superman"
En el caso de Buenos Aires, los primeros reportes médicos indican que las víctimas consumieron una pastilla denominada "Superman", compuesta por parametoximetanfetamina (PMMA). "En los últimos años circularon pastillas con esta anfetamina que es más tóxica que el propio éxtasis. Es importante lanzar el mensaje que no es éxtasis, que no es una droga como tal llamada Superman, sino que es un falso éxtasis, y hay que tener la mayor de las precauciones por parte de los consumidores de este tipo de sustancias", indicaron desde Energy Control.
Prohibición de fiestas electrónicas
Sobre las propuestas de prohibir las fiestas electróncias, Vidal opinó que esa decisión no va a acabar con el consumo, "que es muy fluctuante y oscila continuamente en función de las medidas legales o de la represión a los consumidores".
"Prohibir estas fiestas sólo porque en ellas se consume drogas, no va a hacer que las drogas desaparezcan. Por el contrario, se perdería la oportunidad de poder conocer en profundidad las dinámicas de consumo entre los jóvenes, cqué drogas se consumen, si existen adulterantes y sobre todo establecer lazos de confianza que en muchas ocasiones reniegan con todo lo que tiene que ver con la administración púbblica en materia de drogas", opinó.

