Cómo organizarse para trabajar mejor desde casa
Muchas empresas proponen a sus empleados no ir una o dos veces a la semana a la empresa y hacer el trabajo en casa. Laura González.
Muchas empresas proponen a sus empleados no ir una o dos veces a la semana a la empresa y hacer el trabajo en casa. La banda ancha y la posibilidad de abaratar las comunicaciones entre móviles hacen posible que se multipliquen estos puestos de trabajo remotos. Muchos trabajadores independientes también hacen algunas tareas laborales en el hogar. A algunos les gusta: se ahorran tiempo de viaje, costos de movilidad (boletos, taxis, nafta y cocheras), se abarata el almuerzo (cuando hay que comer afuera) y se gana en comodidad. A otros la idea no los convence: sienten que pierden más tiempo, les cuesta organizarse, les parece que no rinden.¿Conviene aceptar este tipo de propuestas? ¿Se pierde o se gana productividad? ¿Cómo optimizar el tiempo? ¿Cómo hacerse una disciplina laboral cuando no hay jefes ni compañeros? Organizarse. Hay que pautar horarios. Establecer a qué hora se empieza, a qué hora se hará un corte y a qué hora se finalizará. Es importante que la familia entienda que uno está trabajando, especialmente los chicos. También hay que organizar un break : salir a caminar un rato o darse una ducha. Seguramente las mamás aprovecharán para hacer alguna tarea del hogar. Se puede, pero siempre y cuando no implique distraerse de la tarea central. Prepararse. Es importante trabajar cómodos, pero no en pijama. Hay que cambiarse para reforzar la idea de que se está trabajando.Acondicionar un espacio. No hay posibilidad de trabajar bien si no se tiene un lugar específico para hacerlo. No sirve poner la notebook en la cocina o llevarla a la cama. Hay que tener un escritorio con los elementos propios del trabajo y armarse allí una rutina. Hacerse visible. Muchos consideran un privilegio estar en casa y trabajan más de lo convenido, lo que nadie verá. Hay que dedicarle las horas pautadas. Eso sí: conviene hacerse visible. Mande correos informando qué está haciendo, plantee consultas, envíe el trabajo terminado. No se desconecte, hágase notar de manera electrónica para crear de alguna manera esa presencia que no está. Separar tareas. Hay cosas que uno puede hacer con más tranquilidad en el hogar (preparar una clase, un discurso) que en la oficina, donde suele haber muchas interrupciones o uno destina mucho tiempo a resolver cuestiones de terceros. Se puede reservar el tiempo de la oficina para tareas que impliquen hacer conexiones con otros. ¿Siempre se puede? No en todos los trabajos es posible plantear esto, porque hay culturas que juzgan la productividad sólo por la cantidad de horas presenciales en la oficina. Sí se puede hacer cuando el trabajo se mide por resultados, con objetivos concretos. Hay más problemas en aquellas empresas donde gran parte de la tarea se hace en equipo. ¿Cuántos días? Dependerá mucho del puesto en cuestión. Si uno es gerente o tiene algún puesto de conducción, el personal querrá verlo.

