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Cómo abordar la agenda de la marea verde

A la avalancha de denuncias de abusos sexuales la explica en parte el caso Fardin, pero lo que emerge es la realidad. Se triplicaron las denuncias por delitos sexuales contra la mujer

27 de enero de 2019 a las 12:01 a. m.
Cómo abordar la agenda de la marea verde

Lo reconozcamos: el caso de la denuncia de la actriz Thelma Fardín contra Juan Darthés fue una bisagra que puso en evidencia todo lo que aún nos falta para ponernos a tono con la realidad.

A veces creemos que acompañamos la lucha por la igualdad de género o el debate sobre las reivindicaciones de las mujeres, hasta que casos como el mencionado se transforman en una avalancha que nos pasa por encima a una velocidad mayor que nuestra capacidad de procesarla.

Y está bien que así sea: es tanta la deuda pendiente que se hace difícil contener la marea cuando caen algunos de los muros que la contuvieron por siglos, y que aún buscan hacerlo.

El Primer plano de esta edición no es el primero relacionado con el tema, pero sí refleja un momento especial del avance de esa marea en la amplia agenda de las luchas por la igualdad y contra la violencia de género.

“Brote epidemiológico” es el concepto que usa la secretaria de Lucha contra la Violencia a la Mujer en Córdoba, Claudia Martínez, para explicar la catarata de denuncias por abusos sexuales que sobrevino tras el testimonio público de Fardín. Denuncias que no sólo explica este caso, sino que forman parte de una realidad que nos sigue sorprendiendo.

Es que, al margen de esta historia de alto impacto público, las estadísticas habituales son alarmantes, como lo reflejan las cifras difundidas por el colectivo Mumalá.

Lo cierto es que, como medio de comunicación, nos corresponde realizar un esfuerzo permanente por pensar nuevas estrategias de cobertura de estos temas, o criterios que nos permitan distinguir con claridad –por ejemplo– un escrache de una denuncia seria, sin que eso afecte los derechos de nadie, en busca del mayor equilibrio posible pero también cerca de quienes han sido históricamente desfavorecidas, por usar un término amable.

Detrás de ese desafío vamos. A veces al mismo ritmo, a veces más lento. Pero allá vamos.