Casarse a los 80, una buena manera de volver a empezar
Osvaldo tiene 87 y Liane, 80. Dieron el "sí" en Villa General Belgrano. Se conocieron en la sala de espera de una clínica.
Villa General Belgrano. Pétalos de rosas y granos de arroz bañaron a Osvaldo Battista (87) y a Liane Leidert (80), a la salida del Registro Civil, en Villa General Belgrano, donde se casaron. "Ninguno de los dos fumamos", bromeó la mujer, con picardía, sólo para enumerar una de las razones que los llevó a compatibilizar y sellar su amor que nació hace cuatro años, en la sala de espera de un centro médico de Santa Rosa de Calamuchita.En realidad, mucho tuvo que ver en este final feliz la médica Raquel Rodríguez, quien hizo su aporte para el encuentro entre ambos, a modo de Cupido de guardapolvo blanco. Desde ese momento, ya no se separaron más. Gran parte del staff del centro de salud, junto a familiares y amigos, los acompañaron en este paso y les prepararon una fiesta para agasajarlos. Con espíritu joven. "Tienen un espíritu envidiable, en una de las reuniones mensuales que hacemos con los pacientes mayores, se vistieron de gauchos, bailaron y recitaron el Martín Fierro", contó la doctora. Osvaldo era viudo y sin hijos. Liane, soltera y con una hija. "Viviremos un tiempo acá y otro allá", comentaron sobre el lugar de residencia, ya que Osvaldo tiene su casa en Santa Rosa y su flamante esposa en Villa General Belgrano, a un puñado de kilómetros. Comparten, entre otras actividades, el placer de viajar. Ambos eran oriundos de Buenos Aires pero desde hace años están radicados en el Valle de Calamuchita. Mientras muestran orgullosos las alianzas, Osvaldo y Liane se han convertido en un buen ejemplo de que la vida siempre da oportunidades de sorprenderse y que la edad, aunque no parezca, poco interesa.

