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Bomberos y perros, sabuesos listos para el rescate

El grupo K9 suma ya 85 voluntarios de diferentes cuarteles. Los convocan ante cada desaparición o extravío de personas. Historias de búsquedas y de esfuerzos.

28 de marzo de 2016 a las 12:01 a. m.
Mariela Martínez | Corresponsalía
Bomberos y perros, sabuesos listos para el rescate
En equipo. Sergio, Catriel y Oscar, junto a sus perros de búsqueda. Un vínculo forjado día a día. (LaVoz)

Río Tercero. Son voluntarios, pero si se extravía una persona dejan su ocupación, su familia, su tiempo, y junto con perros adiestrados se montan a búsquedas que se sabe cuándo comienzan pero no cuándo –ni cómo– culminan. La Federación de Bomberos Voluntarios de Córdoba cuenta desde hace seis años con la Brigada de Búsqueda y Rescate K9, integrada por 85 bomberos de diferentes cuarteles que disponen de perros adiestrados para búsqueda de personas vivas o muertas. La Justicia los convoca en cada rastrillaje.Pasión, desafío, altruismo son banderas de los rescatistas voluntarios que corren a salvar una vida o a hallar pruebas que puedan explicar el fin de otra.

Historias

Oscar Tepli (41) es bombero en Villa María y uno de los coordinadores del K9. Con Riana, una perra schnauzer gigante, parecen inseparables. Riana responde a sus órdenes verbales como a las señales de su mano.

En equipo. Sergio, Catriel y Oscar, junto a sus perros de búsqueda. Un vínculo forjado día a día. (LaVoz)
En equipo. Sergio, Catriel y Oscar, junto a sus perros de búsqueda. Un vínculo forjado día a día. (LaVoz)

Tepli trabaja 10 horas diarias como técnico en seguridad e higiene laboral, pero se hace tiempo para entrenar cada día a Riana, la primera perra operativa en Córdoba para buscar cadáveres, sea en agua, estructuras colapsadas o montañas.

El voluntariado demanda más: Tepli desembolsó, por su cuenta, cuatro mil pesos para una intervención quirúrgica a su perra, y se hace cargo de los alimentos y de la veterinaria.

Según apunta, otra dificultad frecuente que afrontan es la insuficiente información de quienes están a cargo de los operativos: “Tanto la Policía como la Justicia no tienen un gran conocimiento de cómo trabajamos con el perro”, destaca. La ansiedad y la desesperación de los allegados al extraviado también suelen complicar las búsquedas.

El bombero riotercerense Sergio Abrile (56), especializado también en búsquedas con canes, recordó el reciente operativo en el paraje El Quebracho para dar con las todavía desaparecidas hermanas conocidas como “médicas del espacio”.

Abrile comentó que la tarea de los bomberos demandó un mes sin hallar ni un vestigio, en los sitios que la Justicia ordenó repasar.

Adiestramiento. La clave es trabajar como si fuera un juego. (LaVoz)
Adiestramiento. La clave es trabajar como si fuera un juego. (LaVoz)

Otro rastrillaje reciente complejo fue en Inriville, en búsqueda de rastros de Mariela Bortot, una mujer desaparecida en esa zona. “Se recorrieron distintos lugares, sabíamos que la habían alzado en un auto y nada más. Fue una frustración porque nada apareció, y uno se sumerge demasiado en la búsqueda”, comenta Abrile, sin soltar a Pascual, el ovejero que con pasión adiestra y cuida.

Catriel Rodríguez (28), bombero de Santa Rosa de Calamuchita y empleado público, participó de varios operativos para rescatar a turistas extraviados en el cerro Champaquí. Mencionó que uno de los escollos más habituales en ese tipo de búsqueda es la “falta de comunicación, sobre todo en las zonas ciegas donde no llega la señal de ninguna antena de celular, y de visibilidad en algunos días”. En las Sierras, es vital el aporte “de los baqueanos, conocedores de la zona”, señala.

Todos coinciden en que el vínculo con cada perro adiestrado, forjado en la paciencia y sostenido en el cariño, es único e imborrable. Juntos, han sellado historias compartidas como héroes de rescate.

Quiénes son

Cuántos. El grupo K9, de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Córdoba, tiene 85 bomberos rescatistas que operan con perros (ovejeros, labradores, goldens y schnauzers). Anhelan duplicar la cantidad y que cada uno de los 170 cuarteles de la provincia tenga al menos uno.

Juego. En el adiestramiento, al perro sólo se le premia la buena conducta, mediante el juego. No se usa el castigo. El perro sale a buscar a una persona, convencido de que el perdido le dará el premio. Busca durante una hora, luego descansa y toma agua, para volver a buscar. La temperatura, la humedad y el viento influyen en la probabilidad de encontrar a la persona.