Bajo su responsabilidad, “desaparecieron” luminarias, se frenó una obra porque no había más y lo suspendieron
El encargado de un taller de armado y reparación de luminarias no avisó del faltante. Le dieron 15 días de suspensión, pero el Suoem apeló.
“Las dos unidades en cuestión hoy no se encuentran en la planta y, en consecuencia, no se puede continuar con la instalación de luminarias led”.
La situación sucedió en septiembre de 2017, cuando el director de Alumbrado Público, Matías Schiaroli, informó sobre el faltante de dos luminarias Philips que debían ser instaladas en el bulevar Los Alemanes.
La “desaparición” de las dos luminarias modelo BRP 373 128 (cuestan miles de pesos, según valores disponibles en Mercado Libre) se produjo entre el 7 y el 12 de septiembre de ese año en el depósito.
El personal del taller, donde se arman las luminarias que posteriormente serán instaladas en la calle, observó que faltaban dos artefactos que debían llevar al depósito. Sucedió bajo la órbita de Walter Daniel Basualdo, responsable del Taller de Armado y Reparación de Artefactos de Alumbrado (ubicado en calle Paraguay al 780).
Según consta en el sumario administrativo –de acceso público- que abrió la Municipalidad, Basualdo es el que determina –como jefe de la sección– quién o quiénes tenían acceso a las llaves del taller.
"Desaparición" de luminarias
Sólo él y otros tres empleados, bajo su responsabilidad, manejan las llaves del portón. Los dos artefactos “desaparecieron” pero sin que el ingreso hubiera sido forzado. Es decir, alguien entró con las llaves y sustrajo las luminarias.
Las llaves de acceso al taller eran guardadas habitualmente en un “escondite” que sólo conocían los empleados, según declaró en la investigación interna la subdirectora de Alumbrado, María Cecilia Sabattini.

El faltante se descubrió el 11 de septiembre, cuando Basualdo estuvo de asamblea.
“No solamente omitió dar aviso de inmediato (del faltante)”, dijo el municipio en su investigación. “Basualdo no dio ningún tipo de aviso, sin que surja de las constancias de autos que haya tenido siquiera la más mínima intención de informar a las autoridades el faltante” de los costosos artefactos, agregó.
El cabo primero de la Policía, que cumplía funciones en el lugar, contó que dos de los cuatro empleados que trabajaban en el taller lo abordaron y le dijeron: “Che, gringo, vos sabés que nos faltan dos led”.
“Pero, ¿lo contaron bien?”, les respondió el policía. Los operarios dijeron que cuando ellos se habían retirado –el viernes anterior al lunes en el que se constató la “desaparición” de las luminarias– no se registraban faltantes y que el lunes ya faltaban dos.
El cabo les preguntó si iban a hacer la denuncia, pero le respondieron que no. Ante esa situación, el policía habló con Sabattini, quien le respondió que debía dejar constancia en el libro de guardia de lo sucedido.
Otra de las autoridades de Alumbrado, el subdirector Marcelo Brisighelli, opinó que los empleados del taller “omitieron el faltante porque quisieron resolverlo ellos, al punto que un día (…)” un empleado del depósito se comunicó con él para “mostrarle una caja con dos equipos led de color negro en su interior”.
“Habían sido entregados por un agente de la sección taller, a fin de cubrir el faltante de las dos luminarias led”. Brisighelli le ordenó al empleado que devolviera los aparatos a quien se los había suministrado.
Suspensión y apelación
Para la Municipalidad, “surge así suficientemente probado el manejo irresponsable y negligente de las llaves por parte del encargado del taller, Basualdo, lo que provocó que personas que no se han podido identificar ingresaran al taller utilizando la llave que abre el portón”.
“Párrafo aparte merece la omisión de (…) Basualdo de su deber de informar de inmediato a la Subdirección de Alumbrado Público el faltante” de los artefactos, “máxime cuando el jefe de departamento estaba de licencia” el día que se detectó el hecho.
El municipio cuestionó a Basualdo por su “negligencia”. “Debió actuar con la debida diligencia y dar directivas precisas a los agentes a su cargo (por ser su jefe inmediato) en torno al manejo de la llave y a dónde debían quedar las mismas al finalizar la jornada laboral o durante la misma, por ser a él a quien, en su calidad de tal, se le confió la custodia de dichas llaves de ingreso al taller”, le reprochó.
El intendente, Ramón Mestre; el secretario general, Daniel Arzani; y Omar Gastaldi, secretario de Planeamiento e Infraestructura, firmaron la suspensión del empleado por 15 días. Desde el gremio de los empleados municipales (Suoem) apelaron la medida, según se informó a La Voz.
Unas de las dos costosas luminarias “apareció” a las horas de haberse detectado el faltante. La otra, no.

