Angiógrafo: le cambiaron batería y arrancó
Estuvo roto un mes y complicó la atención de los heridos graves. Un técnico de Siemens le cambió la batería y lo "reseteó". Es el aparato que Giacomino dijo que no existía en el hospital.
Es de no creer. El viernes último, pasado el mediodía, un ingeniero de Siemens se presentó en el Hospital de Urgencias con una batería del tamaño de un teléfono celular, unos destornilladores Phillips y una notebook. En un rato, reparó el angiógrafo que había salido de servicio 30 días atrás. En poco más de tres horas, reemplazó la pila, reconfiguró el equipo (tuvo que solicitar el software y las claves para desbloquearlo a la casa matriz en Alemania) y puso en condiciones ese equipo fundamental para el hospital.Es el mismo aparato que el intendente Daniel Giacomino no sabía que existía pese a que su cuñada y secretaria de Salud, Marcela Almagro, le había recomendado en reiteradas oportunidades que lo reemplazara por uno nuevo, ya que su vida útil había expirado hacía varios años. Entre repuesto y mano de obra, la Municipalidad pagó unos 14 mil pesos. "Una parte del alma nos volvió al cuerpo", ilustró el estado anímico del personal Carlos Canga, jefe del Departamento de Diagnóstico por Imágenes del establecimiento municipal. El especialista ruega ahora que se arreglen otros aparatos fundamentales para recuperar el nivel mínimo de prestaciones en ese complejo sanitario de excelencia en el campo de la medicina y la cirugía del trauma. Es que siguen rotos los dos tomógrafos: un Siemens multieslice de 16 cortes y un General Electric. Para el primero, por tener fracturada la pantalla táctil ( touchscreen ) y por su obsolescencia, resulta difícil conseguir repuesto, explicó Canga. Tampoco funcionan un equipo de radiología telecomandado y otro de radiología rodante. El primero espera arreglo desde hace seis años y el segundo, desde hace cuatro. "También el ecógrafo está fallando. Es un equipo de última generación pero no funcionan correctamente los 'cristales' de traducción lineal", completó Héctor Cámara, subjefe del área de referencia. La declinación tecnológica se refleja en las estadísticas: "En el departamento de Diagnóstico por Imágenes atendemos normalmente entre seis mil y ocho mil pacientes por mes; hoy estamos en 2.700", aseguró Canga. En el Hospital de Urgencias trabajan 618 empleados, de los cuales 100 son contratados; además de un número similar de monotributistas. Por mes, el municipio destina 6,10 millones de pesos sólo al pago de salarios. Eso, sumado al costo de insumos y demás, se lleva el 53 por ciento del presupuesto del municipio para Salud. Según explicaron los médicos, hay un ingeniero y un técnico en el área de "mantenimiento tecnoeléctrico", pero que no tienen injerencia en el equipamiento de Siemens, que lo repara exclusivamente personal de la empresa alemana. El agotamiento de la batería fue detectado en cuanto se rompió el angiógrafo e informado a la dirección del hospital y a la Secretaría de Salud, según indicó Canga. Un aparato con historia. El angiógrafo se instaló en el Urgencias en 1992. El entonces gobernador Eduardo Angeloz lo había comprado en 1,8 millón de dólares y se lo entregó a la Municipalidad como parte de pago de una deuda por servicios médicos. "Para los años '80, era tecnología de punta, aunque cuando Siemens se lo vendió a la Provincia ya era un modelo bastante obsoleto", asegura Canga, con más de un cuarto de siglo de servicio en el hospital municipal. La falta del aparato obligó a los cirujanos del Urgencias a operar la semana pasada a un paciente de 21 años en el Hospital de Niños. El joven presentaba ruptura de aorta torácica, fractura compleja de pelvis y traumatismo severo de tórax. Necesitaba la colocación de una endoprótesis para obturar la herida mediante un procedimiento endovascular (trabajaron desde dentro de la arteria rota). Ese tipo de intervención requiere de un angiógrafo. Previamente, había sido sometido a una tomografía axial computarizada en el Misericordia para confirmar el diagnóstico, porque en el Urgencias tampoco funcionan los tomógrafos. Según los registros del hospital municipal, en los últimos cuatro años se practicaron allí ocho endoprótesis para obturar aortas rotas. Siete fueron exitosas.
Salud escuchó
Diálogo tardío. El subsecretario de Salud de la ciudad de Córdoba, Humberto Jure, recibió ayer al director y a la subdirectora del Urgencias, Andrés Kasparian y Gloria Longoni, y a 12 jefes de departamento del hospital municipal. Hace dos años que el personal jerárquico gestiona, sin éxito, una audiencia con el intendente Daniel Giacomino.
Reclamos. Los médicos le entregaron en mano al funcionario un listado detallado de la aparatología fuera de servicio, problemas de infraestructura e insumos faltantes. La secretaria de Salud, Marcela Almagro, no participó en la reunión debido a la muerte de un familiar político.

