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Cómo es la avanzada y polémica gasificación

Es la técnica que proponía Innviron para tratar los residuos en Córdoba / La licitación se cayó, pero no la idea de generar energía con la basura.

13 de agosto de 2010 a las 10:55 p. m.
Denise Audrito
Cómo es la avanzada y polémica gasificación

“La muerte, los impuestos y la basura son ineludibles”, dicen los norteamericanos, parafraseando a Benjamin Franklin. Pero existe una tecnología que es promocionada como capaz de eliminar el problema de los residuos y el de su costo de tratamiento, al convertirlos en energía (waste to energy).

La gasificación es un proceso termodinámico mediante el cual, a una sustancia sólida o líquida con alto contenido en carbono (biomasa), se la somete a una atmósfera reductora y de alta temperatura (dos mil grados), para romper los enlaces moleculares y transformarla en un gas de síntesis orgánico (syngas), que luego es utilizado en turbinas o motores para la producción de electricidad.

A diferencia de la incineración, en la que se produce una combustión completa con oxígeno (con lo que se forman sustancias que antes no existían, como el dióxido de carbono), en la gasificación y pirólisis la reducción se produce en ausencia  de oxígeno o con baja concentración, lo que, según sus promotores, evita que se formen sustancias indeseadas.

En el reactor, quedan cenizas que se solidifican o vitrifican, las que pueden usarse para la construcción. Hay quienes sostienen que pueden tener restos de metales pesados y contaminantes.

Los países que utilizan gasificadores son también grandes “recicladores”. Por ejemplo, Dinamarca tiene 29 plantas habilitadas y 10 en construcción, que gasifican el 54 por ciento de los residuos. Pero, además, recicla el 42 por ciento de la basura. En otros países desarrollados, con mayor extensión, como Estados Unidos, se destina a enterramientos sanitarios el 54 por ciento de los residuos, se recicla el 33 por ciento y se incinera el 13 por ciento (hay 87 plantas, pero casi todas tienen más de 15 años de antigüedad).

La mayor novedad tecnológica es la gasificación por arco de plasma. El plasma es un gas ionizado capaz de generar temperaturas extremas, de hasta 14 mil grados centígrados. Según los vendedores de este equipamiento, la energía es tan potente que consigue una disociación molecular completa y se evita por completo la formación de dioxinas y furanos.

Para las leyes de la Unión Europea, la gasificación y la pirólisis constituyen un tipo de incineración.

CríticasSegún los ambientalistas, la gasificación, la pirólisis o el plasma "equivalen a una incineración por etapas". "La gasificación descarga más óxidos de nitrógeno, similares cantidades de mercurio y más dioxinas y furanos que la incineración. Las sustancias más críticas son las dioxinas. Una de ellas, la TCDD, es un cancerígeno humano cierto. Son además persistentes, pueden trasladarse por el aire a grandes distancias y afectan el sistema hormonal. No están disponibles en Argentina laboratorios que midan dioxinas a la escala necesaria", informó Raúl Montenegro, de Funam.

En contra de esta tecnología, existe una “Coalición global anti incineración”, grupos que sostienen que estos equipos contaminan y que los límites legales fijados “no garantizan que las emisiones sean seguras (para la salud de la población)”.

Con respecto al proyecto de gasificación de los residuos en Córdoba, luego de caída la propuesta de Innviron, el municipio aún tiene a esta tecnología como uno de los sistemas posibles para tratar la basura.

Greenpeace denunció que plantas similares a las que prevén instalar han sido rechazadas en Estados Unidos, Canadá y en la propia Alemania "por falta de evidencias a su favor". "También han dejado de funcionar plantas piloto en Canadá e Inglaterra porque se comprobó que emitían dioxinas y furanos y no pudieron demostrar las ventajas que promocionaban ni superar la etapa de prueba, por problemas operativos como explosiones, filtración de gases, corrosión y agrietamiento. Además, resultan con baja eficiencia energética y altos costos", disparó la organización.

Por estos cuestionamientos, la incineración está prohibida en la provincia de Santa Fe y en la ciudad de Buenos Aires, entre otras localidades. En Córdoba no se permiten incineradores en Villa Allende, Villa Nueva y Marcos Juárez.

Legisladores del ARI impulsan una norma en contra de la incineración. Hay quienes interpretan que el gobernador Juan Schiaretti se manifestó a favor de la gasificación al afirmar, meses atrás: “Las grandes ciudades del mundo, a la basura la transforman en energía, porque si no el costo se hace insostenible”.