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Adolescentes ven un futuro negativo en el país, pero positivo en lo particular

Ese pesimismo no está presente cuando hablan de su porvenir en particular. La mayoría no se iría a vivir al extranjero. La muestra se hizo con chicos del secundario.

07 de octubre de 2013 a las 10:30 a. m.
Redacción La Voz
Adolescentes ven un futuro negativo en el país, pero positivo en lo particular
Facundo Costa, Luciano Ditatta, Gabriel Vignolo, Camila García y Nicolás Sposetti coincidieron en que el futuro del país es “incierto” (Raimundo Viñuelas/La Voz).

Tienen presencia y se informan a través de las redes sociales; algunos entran a sitios de noticias también; conversan con los amigos y en menor medida con sus padres; miran televisión y escuchan algo de radio.

Aunque la vida de los adolescentes está más asociada a una “burbuja”, el contacto con la realidad exterior es para ellos tan importante como las amistades y las salidas. Sin embargo, preocupa la visión que los chicos cordobeses tienen sobre el futuro del país.

El 72 por ciento de los jóvenes que cursan el último año del secundario en Córdoba tiene una visión negativa sobre el futuro del país, según una investigación realizada por la consultora Perspectivas Sociales, en el marco de los festejos por los 10 años de la Fundación Inclusión Social Sustentable.

En tanto, la minoría de los chicos encuestados en escuelas públicas y privadas –28 por ciento– está total o parcialmente de acuerdo con que Argentina tiene un futuro prometedor.

Ante tal panorama, ¿qué están haciendo los chicos de cara a la vida adulta? Casi todos (90 por ciento) están de acuerdo con que las personas puedan cambiar el mundo con sus acciones y elecciones individuales.

Y aunque no asocian el ámbito educativo como el espacio para la incorporación y el desarrollo de la ciudadanía –se sienten poco formados por su colegio en ese sentido–, casi la mitad de los encuestados tiene un rol activo en la sociedad civil: un tercio participa en organizaciones estudiantiles; un 20 por ciento en instituciones religiosas; un 19 en organizaciones culturales y artísticas; y un 15 por ciento en organizaciones sociales de ayuda humanitaria.

No obstante, el 64 por ciento de los adolescentes consultados no tiene la intención de dedicarse a la política y un porcentaje similar (60 por ciento) nunca participó de una manifestación o marcha.

El 77 por ciento, en tanto, dice que en su casa sí se habla de política.

Aunque los chicos vislumbran un futuro oscuro para el país, casi todos creen que su propio futuro sí es prometedor y son pocos los que piensan que les gustaría viajar y vivir en otro país.

Aportes de la escuela

Para los chicos que están a punto de terminar el nivel de educación medio, la escuela les ha enseñado, principalmente, a trabajar en equipo; a ser capaces de investigar y seguir aprendiendo; a identificar problemas y plantear soluciones; a tener capacidad de pensar y elaborar argumentos para defender sus ideas y a actuar de acuerdo con valores éticos y morales.

En cambio, la mayoría está de acuerdo en que la escuela no les enseñó a detectar sus fortalezas y talentos, a participar en asuntos de interés comunitario y a formarse como ciudadanos activos que participan en asuntos de interés de la sociedad.

Respecto de la preparación para el mundo del trabajo, el 30 por ciento de los chicos encuestados siente que ha recibido poco o nada del sistema educativo para la inserción laboral.

En este punto cabe preguntarse sobre el rol de la escuela para impartir conocimientos y el rol de los chicos para tomarlos, procesarlos e incorporarlos. Los docentes admiten que los alumnos del sexto año están más preocupados por la cena de egresados y el estampado del buzo que por el estudio. “Para ellos el sexto año está ‘mortal’ porque ‘no hacen nada’; prácticamente no tienen relación con el conocimiento”, dicen.

Asimismo, los especialistas reconocen que ven en las decisiones de los alumnos una cierta fragilidad. No les llama la atención que los chicos crean que el futuro del país es negativo y el propio bueno y lo traspolan a su realidad: están los que se llevan 10 materias, pero que se inscriben en la carrera de Abogacía, por ejemplo, y les va bárbaro.

No a la política

El 64 por ciento de los adolescentes consultados no tiene la intención de dedicarse a la política y un porcentaje similar (60 por ciento) nunca participó de una manifestación o marcha.