A pesar de que atracaron en Miami, doce argentinos siguen sin poder descender del crucero Zandaam
Luego de semanas de travesía, la embarcación llegó a Estados Unidos, pero los argentinos no disponen de visa norteamericana que les permita ingresar al país y llegar al aeropuerto. Por la pandemia de coronavirus, tampoco las están otorgando. "Necesitamos bajar urgente", dijeron.
Una travesía de placer por las Islas Malvinas y el Atlántico Sur terminó con un brote de coronavirus, pasajeros varados, semanas de incertidumbre, encierro, desazón y un viaje obligado por el Océano Pacífico, el Canal de Panamá y el mar Caribe.
Es el caso del crucero Zandaam, propiedad de la Holland America Line. Zarpó el 8 de marzo de Buenos Aires, pasó por las Islas Malvinas y debió culminar su travesía en el puerto chileno de San Antonio. Pero el cierre de las fronteras en todo el mundo provocó que les negasen la entrada en todos los lugares donde solicitó atracar.
A esto se le sumó que dentro del navío se detectó un brote de coronavirus, y cuatro personas fallecieron por la enfermedad.
Tras semanas de espera, la embarcación obtuvo permiso del gobierno de Panamá para atravesar el Canal y autorización de Estados Unidos para atracar en Miami el pasado jueves.
Sin embargo, no todos los pasajeros pudieron descender del crucero.
Dante Leguizamón, periodista cordobés de los SRT de la UNC, se encuentra ahora varado en Miami dentro del navío junto a otros once argentinos que no poseen visa norteamericana. El Estado norteamericano tampoco las está otorgando, por lo que se encuentra en un limbo legal. Según informó Cba24n, el cordobés se encuentra junto a un compatriota "confinados en una habitación de tres metros cuadrados. Necesitamos bajar urgente", dijo.
La mayoría de los demás pasajeros pudo descender del crucero y tomar un avión con destino a sus países, como fue el caso de los viajeros oriundos de Francia, Australia o el Reino Unido.
En el caso de que Leguizamón y los demás argentinos pudieran descender del Zandaam, tampoco podrían regresar al país, ya que los vuelos comerciales están prohibidos y sólo se admiten casos excepcionales. La empresa holandesa afirmó que pagaría la repatriación de los afectados, pero por el cierre de fronteras esa posibilidad no sería viable por el momento.

