Saben lo que están haciendo
Los exportadores le reclaman al fisco una deuda de IVA por 600 millones de pesos.
–Usted ha visto, compañero don Productivo, la polvareda que levantó la frase de la Presidenta cuando el otro día dijo que sabía "lo que estaban haciendo" los productores, en tono de reproche porque la recaudación de mayo con las retenciones a la soja no había alcanzado los números que esperaban en el Gobierno... –Lo tengo bien presente, camarada don Tecno. Pero no sé por qué usted llega a esta ronda de mates con ese relato.–Vea, muy sencillo. Porque del otro lado del mostrador muchos quieren retrucarle al Gobierno diciéndole que, en algunos casos, no se está alineando entre los buenos pagadores...–Lo escucho.–Los exportadores están entre quienes se sienten molestos, no por los dichos de la Presidenta, sino porque han contabilizado que por reintegros de IVA a la exportación el fisco les adeuda una cuantiosa cifra, calculada en más de 600 millones de pesos. Lo que, por carácter transitivo, les hace perder más competitividad a los productores.–Digamos que 600 millones es un numerito...–Así es. Y ese sería el monto acumulado en los últimos nueve meses. En una época, el reintegro era automático. Pero a fines de octubre de 2012, se conoció una nueva resolución de la Afip que, con la aparente pretención de perfeccionar los controles, terminó por trabar la devolución del IVA a la exportación, un mecanismo inicialmente creado para estimular el comercio exterior.–¿Y cómo es la nueva mecánica?–La nueva normativa inhabilita para percibir la devolución del IVA a quienes "registren deudas líquidas y exigibles por cualquier concepto correspondiente a sus obligaciones impositivas, previsionales o aduaneras" y excluye de la devolución del IVA a quienes "se les detecten inconsistencias asociadas a su comportamiento fiscal".–El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra...–El tema es que el sector agroexportador afirma que carece de "deudas líquidas y exigibles", por cuanto presuntas deudas antiguas por retenciones se litigan en sede judicial, en tanto que las "inconsistencias fiscales", al faltar una definición precisa, fundamentada e incontrovertible, expone a la arbitrariedad y la discrecionalidad del órgano de aplicación.

