Planificar, proteger, controlar
Frente a los desbordes hídricos, cabe tomar medidas respecto de una planificación para el mediano y largo plazo.
Frente a los desbordes hídricos, cabe tomar medidas respecto de una planificación para el mediano y largo plazo. Planificación del uso del suelo para aprovechar al máximo el agua de lluvia, evitar los escurrimientos y potenciar el consumo de agua de las napas. Regular los drenajes de lagunas y depresiones para que funcionen como reguladores en épocas de lluvia y como reservorios de agua en épocas de sequía. Controlar y regular a nivel urbano la ocupación de sitios con riesgo de desbordes y anegamientos. Mantener con vegetación protectora natural las zonas altas de las cuencas, controlando desmontes e incendios. Proteger las zonas urbanas de llanura, mediante sistemas de drenaje y desagües en función de los caudales a manejar. Controlar las canalizaciones clandestinas realizadas sin planificación, para evitar ampliar las zonas de aporte hídrico hacia las localidades en riesgo.

