Oportunidad regional para el maíz
Destino doméstico: la industria de moliendas y la alimentación animal son los principales consumidores.
El maíz es un insumo clave en una gran diversidad de cadenas productivas. Este cereal se utiliza para alimentación de animales en las tres cadenas de carnes (aviar, bovina o porcina) y en la cadena láctea. Se encuentra también en las cadenas de las moliendas seca y húmeda, de las que saldrán alimentos de consumo final y/o insumos para ser utilizados en otras industrias alimenticias.Más recientemente se ha sumado con mucha fuerza en algunos países (en particular en Estados Unidos) un destino menos tradicional: la utilización del maíz para la generación de biocombustibles (etanol). Por la gran diversidad de destinos, el maíz es uno de los cultivos con más potencial aguas abajo de su producción.En esta columna se presentan los destinos del maíz en la Argentina distinguiendo lo que sucede en cada una de las cadenas mencionadas, en un enfoque que se considera superador al de otros trabajos sobre el tema, dado que incluye la perspectiva nacional y de las provincias productoras.La Argentina produjo unos 22 millones de toneladas de maíz en la campaña 2007/2008. Estos granos se distribuyeron entre los mercados externo e interno. Se estima que unos 14 millones de toneladas se exportaron (64 por ciento), mientras que ocho millones se consumieron localmente (36 por ciento). Consumos. Respecto del maíz que se consumió internamente, se puede hacer una gran división entre dos destinos: la industria de la molienda y la alimentación animal. De acuerdo con estimaciones propias, la industria de la molienda (húmeda y seca) demandó 1,4 millón de toneladas de maíz, el siete por ciento de la producción. El consumo de maíz fue más importante en la industria de la molienda húmeda que en la de molienda seca (cinco contra dos por ciento).Por su parte, la alimentación de animales se llevó el 29 por ciento de la producción de maíz grano. En este cálculo se considera tanto el maíz utilizado directamente en los campos como el que se demanda para elaborar alimento balanceado.La cadena aviar (carne y huevos) fue la mayor demandante, consumiendo 3,3 millones de toneladas (15 por ciento de la producción); le siguió el sector bovino para la producción de carne y leche, consumiendo 2,5 millones de toneladas (11 por ciento). Por último, el sector porcino consume 0,6 millón de toneladas (tres por ciento). Comparación por provincias. Es interesante comparar la situación nacional con la realidad de las distintas provincias productoras. Puede inferirse a priori que el patrón nacional de importantes saldos exportables de maíz debe replicarse en las principales provincias productoras. Pero lo interesante es mostrar la intensidad de este patrón en cada territorio y si existen provincias productoras donde en vez de excedentes existen faltantes. Se trabajó con la producción de maíz de la campaña 2007/2008 –por provincia– que informa el Ministerio de Agricultura de la Nación y se estimó el consumo de maíz por cadena y por provincia. Una provincia tiene excedente cuando produce más de lo que consume y tiene faltante cuando sucede lo contrario. Disparidades. De acuerdo con las estimaciones, las tres provincias productoras grandes (Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe) tienen importantes excedentes, pero se observan disparidades. Buenos Aires procesó casi la mitad de su producción (49 por ciento), Santa Fe el 38 por ciento, mientras que Córdoba sólo el 13 por ciento. Desde otra perspectiva, Córdoba envío al resto del país y/o al resto del mundo un volumen de maíz equivalente al 87 por ciento de su producción, Santa Fe al 62, y Buenos Aires al 51 por ciento. En una situación distinta aparece otra provincia productora importante (aunque integra un segundo pelotón nacional), Entre Ríos, que debió importar maíz desde otras provincias para satisfacer la demanda de su principal sector transformador, el avícola. La menor transformación de maíz en Córdoba respecto de otras provincias se debe a que la provincia produce mucho maíz (en términos relativos) pero también a que procesa poco. En efecto, las estimaciones indican que Córdoba transformó 1,1 millón de toneladas de maíz en 2008, cifra ligeramente superior a la de Santa Fe (un millón de toneladas). La desventaja que muestra entonces con Santa Fe surge debido a que Córdoba produjo mucho más maíz que Santa Fe. Por su parte, en la diferencia con Buenos Aires pesa más el segundo factor antes mencionado, el del bajo procesamiento. En Buenos Aires se consumieron 3,5 millones de toneladas de maíz, un volumen tres veces mayor al de Córdoba.Los porcentajes de transformación del maíz y la situación relativa entre provincias pueden variar de campaña en campaña. Esto debido a que la oferta del grano suele fluctuar por motivos climáticos y/o cambio en la asignación de la tierra entre cultivos (no tanto por motivos de demanda, ésta es más estable). Del estudio surge que la oferta de maíz excede a la demanda interna a nivel nacional, que esto se extiende al caso de las principales provincias productoras (con distinta intensidad), y que en algunos territorios hay faltantes. Las provincias con importantes excedentes, caso de Córdoba, se encuentran en una posición de privilegio, disponen de una materia prima que puede ser transformada en un espectro muy amplio de bienes. El desafío de la política pública (en sus tres niveles) es trabajar para mejorar la rentabilidad y bajar el riesgo de proyectos que intenten aprovechar esta gran disponibilidad de maíz.El autor es economista Jefe del Ieral, de la Fundación Mediterránea. Esta columna forma parte del Plan Federal 2010 "Hacia una Argentina Competitiva, Productiva y Federal"; [email protected]

