Mercados erráticos y volátiles
La debilidad del dólar frente a otras monedas genera una corriente compradora de los fondos, que ayuda a sostener la firmeza del mercado. Pablo Andreani
Durante esta semana, los precios de los commodities agrícolas en Chicago tuvieron una tendencia errática, muy volátil, con aperturas en baja y cierres en alza. Hoy los factores que tienen potencial impacto sobre la tendencia de los precios son diversos y tienen que ver con la evolución de la cosecha de soja y maíz en Estados Unidos, los rindes reales obtenidos que se confirman por debajo de los rindes proyectados inicialmente, la evolución de clima en Sudamérica, y las pérdidas reales en la producción de trigo y girasol en Rusia. El clima en Sudamérica fue de los principales factores de firmeza para el mercado de soja. Argentina ha recibido muy buenas lluvias durante la primavera, mientras que en Brasil las precipitaciones han sido más escasas y en algunas zonas todavía sigue sin llover. La falta de agua en Brasil, que fue una de las principales preocupaciones para el mercado, está demorando los trabajos de siembra, cuyo comienzo es un mes antes que en nuestro país. Ante la incertidumbre climática y su impacto incierto en la potencial producción, la demanda se ha mantenido firme. La menor producción de trigo en Rusia, primer exportador mundial, tuvo un impacto directo sobre el comercio exterior. La consecuencia inmediata fue una suba del precio del trigo en el mercado mundial de 60 dólares por toneladas en el último mes. Esto provocó una inmediata reacción de la demanda de hacer más compras, ante la posibilidad de futuras bajas en la producción en algún país productor y a la vez exportador.Al subir el trigo, con alta participación del grano forrajero en la oferta mundial, el maíz también se vio arrastrado. Y la soja ya venía con inercia alcista ante las perspectivas de clima seco en Sudamérica. En el caso del maíz, la irrupción de China como importador neto de este producto en 2009, con 1,3 millón de toneladas compradas en su mayor parte a los Estados Unidos, y la confirmación de que seguirá siendo importador durante la presente campaña 2010, se puede considerar como uno de los principales factores que han disparado la suba. A esta mayor demanda de China en el mercado mundial de maíz se suma la mayor necesidad de maíz para etanol en los Estados Unidos, donde habrá una menor producción de maíz según el último informe del Usda. Las fuerzas del mercado, tanto la oferta y la demanda, se han concentrado sobre el principal país productor y exportador de maíz del mundo: Estados Unidos. China entra al mercado en un momento de firme demanda de maíz, tanto interna como externa. El tema es que los rindes de maíz siguen estando todavía por debajo a los estimados por el Usda, aun considerando el recorte efectuado en su informe del mes anterior Por este motivo, el mercado especula con una nueva reducción en la producción de maíz estadounidense en el próximo informe de principios de Octubre. Tampoco ayuda la debilidad del dólar frente a otras monedas y las bajas tasas de interés en el mercado mundial, lo que genera una corriente alcista compradora por parte de los fondos que ayuda a sostener la actual firmeza del mercado. A esto hay que agregarle una demanda genuina de alimentos, que sigue creciendo al ritmo de la mayor actividad económica en China, India, África y Asia Pacífico. Contra esta imagen alcista, el mercado podrá revertir su actual tendencia si China, por ejemplo, se retira del mercado, la demanda de maíz para etanol cae, o se revierte la falta de lluvias en Sudamérica.Mientras tanto los mercados en el país se mantienen firmes, con un maíz disponible arriba de los 150 dólares; trigo a 196 dólares que, en muchos casos, llega a superar los 200 para satisfacer la demanda de los molinos; girasol disponible que no baja 280 dólares y una cosecha a marzo que ya cotiza a 308 dólares. Finalmente, la soja disponible superó esta semana los 280 dólares, y el poroto para la nueva cosecha por arriba de los 270 dólares. Estos valores son los segundos más altos de la última década. Sería una buena oportunidad para cubrir, al menos los costos, con ventas futuras.
*Analista del mercado de Granos, titular de Agri-PAC Consultores

