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Haz lo que yo digo, no lo que hago

La posición no intervencionista de la Argentina en materia de mercados agrícolas en la cumbre del G-20 no se corresponde con la política interna. Carlos Petroli.

18 de febrero de 2011 a las 12:02 a. m.
Redacción La Voz
Haz lo que yo digo, no lo que hago

Todos los mercados de futuros tienen un componente especulativo, de naturaleza comercial: los inversores y operadores buscan cubrirse de potenciales subas o bajas de los productos, en un plazo relativamente breve (no mayor a un año). Pero, desde hace un tiempo, los mercados de materias primas (commodities) , contabilizan además "operaciones especulativas no comerciales". Éstas consisten en dejar posiciones abiertas como coberturas contra la inflación o para defender la rentabilidad de los capitales en mercados sensibles y volátiles, como los del petróleo, de la soja, del trigo o del maíz. Aun con este nuevo perfil, entre los economistas y actores del comercio internacional subsiste el debate acerca de si estos mecanismos son los que realmente alteran hoy el sistema de precios, lo que de nuevo ha encendido luces rojas frente a la inflación mundial de los alimentos.La delicada cuestión, por sus implicancias sociales, estará en la agenda de la cumbre del G-20 (países desarrollados y emergentes) que comenzará hoy en París. Aunque también prevé cambios en el sistema monetario, la iniciativa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, apunta a poner ciertos topes en los mercados de commodities , recalentados por un gran flujo de capitales financieros. Sobre estas "pizarras", los burócratas estatales han levantado el dedo acusador para identificar burbujas especulativas y –tal vez, de paso– lavar culpas propias, como las guerras de monedas, los déficits públicos o desincentivos varios a la producción. Señal contradictoria. Con pronunciamientos coincidentes, Brasil y la Argentina adelantaron que irán a la cumbre del G-20 con una postura contraria a una potencial intervención de los mercados agrícolas. En boca del ministro Amado Boudou, el Gobierno ofreció toda una novedad, a contramano de prácticas habituales en el frente doméstico. Se sabe, la estrategia oficial se ha atrincherado en mecanismos de fuerte intervención, que le han dado réditos fiscales, pero un malogrado desacople de los precios internos de los internacionales. En la vereda de enfrente de estas recetas, organismos como la FAO y el Banco Mundial insisten en sus demandas para sortear el atolladero de altos precios y crisis de acceso a los alimentos: que los países se comprometan con medidas de estímulo a la producción. ¿Será éste el nuevo rumbo que tomará la política local? En el club de proveedores mundiales, la Argentina quedó con varias asignaturas pendientes. En 2010, las exportaciones de carne estuvieron a mitad de camino de las 500 mil toneladas habituales en otros tiempos. Los importadores podrían argumentar que también por esto suben los precios internacionales de la carne. Y los ejemplos pueden trasladarse a los lácteos, el trigo o la cadena del maíz, donde el techo productivo todavía está lejos.