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Nuevas moléculas para frenar la invasión de malezas resistentes

Lanzamiento de Syngenta. Las compañías de herbicidas desarrollan principios activos más selectivos. La receta: combinar los productos.

04 de septiembre de 2015 a las 12:03 a. m.
Nuevas moléculas para frenar la invasión de malezas resistentes
Un robot cumple las funciones de un herbicida selectivo sobre las malezas. Fue durante la presentación de una nueva molécula de Syngenta, en Córdoba (Martín Baez).

Si bien el nivel actual de proliferación de las malezas resistentes en los lotes ya es preocupante, inquieta aún más la dimensión que pueden desarrollar algunas de ellas en los próximos cuatro años. Según estimaciones realizadas por las compañías que proveen herbicidas selectivos para su combate, en 2019 la superficie afectada con yuyo colorado ( Amaranthus quitensis ) alcanzaría a 12 millones de hectáreas, más del doble que en la actualidad.Su alto poder invasivo se funda en la notable velocidad de reproducción: sus plantas pueden crecer entre uno y dos centímetros por día y cada una produce entre 400 mil y 600 mil semillas.La última campaña de granos gruesos mostró que al momento de la siembra había en el país 5,7 millones de hectáreas infectadas con yuyo colorado, una magnitud que a partir de los controles en preemergencia logró reducirse a la cosecha a tres millones de hectáreas. Pero muy lejos de proporcionar una situación de control.

Uno solo no puede

Terminado el reinado del glifosato, la participación de los herbicidas selectivos en las estrategias de control de malezas ha comenzado a ganar protagonismo. En los últimos cuatro años, su crecimiento en el mercado ha sido a ritmo de 100 millones de dólares por año, hasta representar en la actualidad un negocio que factura 800 millones de dólares.

Mauricio Morabito, gerente de marketing de Syngenta, durante su presentación en Córdoba (Prensa Syngenta).
Mauricio Morabito, gerente de marketing de Syngenta, durante su presentación en Córdoba (Prensa Syngenta).

La rotación de modos de acción se convirtió en el dogma que pregonan las empresas proveedoras de paquetes defensivos contra las malezas. Mientras buscan sacarle el máximo provecho a esta estrategia de manejo, sus áreas de investigación trabajan a toda velocidad para generar nuevas moléculas más selectivas y de mayor eficacia. Pero sin abandonar el principio rector: la mezcla de productos con diferentes principios activos.

“Antes con el glifosato no pasaba. Ahora la estrategia de control de malezas obliga, primero, a identificarla, luego a observar su tamaño, monitorear las condiciones ambientales y a definir que coadyuvantes utilizar. Además de mezclar productos”, observó Mauricio Morabito, gerente de Marketing de Syngenta.

Nuevo principio activo

Precisamente, la empresa suiza lanzó esta semana en Córdoba una nueva molécula de herbicida, a partir de un nuevo principio activo (

bicypyrone

) para aplicar tanto en barbecho como en preemergencia. Bajo la denominación comercial Acuron Uno, el herbicida permite controlar gramíneas y malezas de hoja ancha, con un alto grado de selectividad, en el cultivo de maíz.

El

bicypyrone

pertenece a la familia química de las triquetonas, un ingrediente activo que ejerce su acción inhibiendo la enzima HPPD y que lleva a la destrucción de la clorofila en las malezas. Su desarrollo insumió 12 años de trabajo dentro de la compañía y este año hará su debut en la actual campaña maicera en alrededor de 30 mil hectáreas.

Para maximizar la eficacia de esta mueva molécula, sus desarrolladores aconseja utilizarla sólo en barbecho, mientras que en preemergencia la sugerencia es una aplicación conjunta con otro principio activo, como puede ser smetolacloro, a los fines de aumentar el espectro de control y su eficacia.

En ensayos a campo, la nueva molécula de Syngenta ha demostrado un control del 95 por ciento en malezas como digitaria, eleusine, echinochloa, brachiaria, amaranthus, chloris, entre otras.

Como parte de su estrategia comercial y de integración de tecnologías, Syngenta apura para los próximos años la salida al mercado de una soja resistente a la enzima de HPPD.

Lo más temprano posible

La utilización de herbicidas preemergentes se justifica por el efecto negativo que proporcionan las malezas sobre el rendimiento de maíz, en especial en etapas tempranas. Según Morabito, la competencia, con la consecuente pérdida de rendimiento en el maíz puede comenzar muy temprano, ante de V2 y extenderse hasta V8, por lo que el uso de herbicidas preemergentes previenen la pérdida de rendimiento por competencia temprana.

¿Hasta cuándo pueden convivir las malezas con el cultivo germinado sin perder rendimiento? Para el especialista del especialista del Inta Manfredi en malezas, Diego Ustarroz, la biblioteca está dividida.

“Hay ensayos que demuestran que pueden compartir el lote hasta tres o cuatro semanas, sin pérdidas mayores al cinco por ciento del rendimiento. Pero hay otras experiencias que indican que si no se controlan a las dos semana después de la germinación del maíz, la pérdida supera el cinco por ciento”, sostuvo el técnico.

La recomendación sigue siendo hacer el control lo antes posible y rotar los modos de acción, para que la probabilidad de generación de resistencia se vea reducida por la presión de selección ejercida por el herbicida sobre las malezas.

La invasión de

amaranthus

sobre toda el área sojera también obliga a extremar las estrategias de control contra la resistencia desarrollada por la maleza.

Por sus características, el yuyo colorado es capaz de crecer más rápido que la soja en el arranque del ciclo, lo que lo convierte en un fuerte competidor por los recursos y en un limitador de la producción.

Para enfrentarlo de manera eficaz es indispensable conocer su flujo de emergencia, advierten desde Syngenta. Su seguimiento ha demostrado que el mayor pico de nacimientos se produce durante la etapa del barbecho, en tanto que la segundo explosión coincide cerca de la preemergencia de la soja.

Para esta campaña, la compañía europea incorpora a su portafolio un nuevo herbicida selectivo de control residual que combina dos ingredientes activos: smetolacloro y fomesafen. Sus realizadores sostienen que esta combinación que conforman Eddus, tal su nombre comercial, resulta clave para el manejo del

amaranthus

, que ya ha demostrado resistencia al glifosato y a los ALS.