Los precios alivian a los márgenes
El Inta Marcos Juárez aconseja tomar posiciones en el Mercado a Término para cubrir los gastos operativos.
En la campaña agrícola 2009/10, los principales cultivos estivales de la provincia de Córdoba (soja, maíz, sorgo granífero y girasol) mostraron una recuperación de su producción del orden del 21,9 por ciento. El principal factor que incidió en este resultado fue el incremento de productividad a nivel provincial (soja 25 por ciento y maíz 20 por ciento superior a la campaña anterior). También hay que considerar que, además, se produjo un aumento en la ya alta proporción de la producción de soja respecto al resto de cultivos (pasó de 60% en 2008/09 a 64,5 por ciento en 2009/10). Otro aspecto a tener en cuenta es la importante extracción de nutrientes que realiza la oleaginosa. Por ello se puede considerar que, ante el acentuamiento del monocultivo, la actividad agrícola mantiene una tendencia al incremento del riesgo para la sustentabilidad de los sistemas productivos en la región.A partir de estos aspectos, el Área de Economía, Estadística e Informática del Inta Marcos Juárez elabora un informe que tiene como objetivo considerar la situación económica de los principales cultivos estivales. Para ello se evalúan los resultados esperados de soja, maíz, sorgo granífero y girasol en el área húmeda del Inta Marcos Juárez. Escenario. Para el análisis se consideró los paquete tecnológicos modales empleados por productores con maquinaria propia, en manejos en siembra directa. Si se tiene en cuenta que entre ambos ciclos el aumento de costos mayoristas fue de 15,1 por ciento, surge una leve baja en términos reales en el costo directo total (CDT). Sin embargo, debe remarcarse la suba, por encima de la inflación mayorista, de los rubros costo de labores y fertilizantes. En el primer caso, obedece a los incrementos de combustibles y salario de tractorista mientras que en fertilizantes hubo una recomposición de valor al recuperarse en forma parcial el precio del petróleo luego de la crisis financiera 2008/09.Para la evaluación de los ingresos, se tuvo en cuenta la evolución de los precios internacionales, a partir de la variación de la relación stock/consumo de los mercados de soja, maíz y girasol en las últimas 14 campañas y la actualmente proyectada para el ciclo actual. Para la soja 2010/11 se observa una situación esperada levemente declinante en la relación respecto al ciclo anterior, aunque muy por encima del déficit de la campaña 2008/09 que impulsó positivamente los precios del mercado internacional. En maíz también se muestra una proyección estable a levemente declinante pero en niveles de stock más bajos que los de la década pasada. En girasol muestra una tendencia decreciente de los stocks en las últimas tres campañas. En general, las oleaginosas presentan un panorama positivo por el doble efecto de mayor demanda para biocombustibles y para consumo en Asia.
A su vez, en maíz también tiene una proyección positiva en el precio, debido a la mayor demanda para etanol que se agrega a su uso forrajero.
Para los precios esperados a cosecha, a partir de un tipo de 3,90 pesos, se tuvo en cuenta las cotizaciones de las tres primeras semanas de agosto pasado en Mercado a Término Buenos Aires: maíz abril 2011, 132,47 dólares; soja mayo, 247,05 dólares; girasol marzo, 253,92 dólares; sorgo abril de 2011, 111,3 dólares en base a la relación actual de precios con maíz.
Los costos de comercialización subieron, como porcentaje del precio del producto, 10,7 por ciento en promedio respecto al ciclo anterior. Esto se debe principalmente al incremento de los fletes cortos y largos según las tarifas vigentes, y carga y descarga (paritaria). Por ello los precios netos en chacra tienen, en promedio para todos los cultivos, un descuento de 2,3 por ciento mayor respecto al ciclo anterior.
Grano por grano. Según el informe, en general, los márgenes esperados muestran valores levemente superiores a igual fecha del año anterior. Esta mejora responde a un leve incremento en los precios esperados que compensa el alza de los costos directos.
Las actividades más competitivas son soja de primera y maíz, que presentan similares resultados por hectárea. De acuerdo con el informe, se mantiene el alto retorno por peso gastado en el caso de la soja, aunque si se considera el balance de nutrientes de ambas actividades surge una diferencia de 600 pesos por hectárea favorable a maíz.
El doble cultivo de soja de segunda, incluyendo trigo con rendimiento de 27 quintales por hectárea agregaría 500 pesos al resultado de la oleaginosa, con lo cual se mostraría también competitiva la opción por el doble cultivo. En los últimos dos ciclos con condiciones de sequía, el trigo promedió 20 quintales, por lo que no fue competitiva la opción de doble cultivo respecto de soja de primera y maíz. Los resultados de girasol y sorgo granífero mantienen las mejoras económicas obtenidas en el ciclo anterior y se presentan como alternativas de diversificación de riesgo en zonas con más limitantes agronómicas.
La variabilidad de los márgenes mantiene, al igual que en la anterior campaña, un menor coeficiente de variación para maíz seguido por soja de primera con un valor levemente mayor. También se muestra como opción de mayor riesgo la alternativa del doble cultivo.
Los valores esperados de rendimientos de indiferencia para alquileres muestran una mejora, es decir una disminución, del 11 por ciento en maíz; nueve por ciento en soja, debido a las mejoras de los precios proyectados. Debido a la buena productividad de la campaña pasada, en general los valores de alquiler han subido entre un 10 a 20 por ciento, con lo cual no habría beneficios de importancia en el resultado para los arrendatarios.
Si consideramos la productividad media, el pago de un alquiler de 20 quintales por hectárea requiere en maíz un rendimiento sólo un 22 por ciento debajo de la productividad promedio para cubrir costos en, y en soja un 25 por ciento menor.
De allí que este tipo de contratos de producción presenta mayor riesgo para el contratista y requiere una adecuada planificación de logística y disponibilidad de maquinaria.
Si se compara la situación esperada en el actual ciclo, respecto a la real del anterior (con costos directos evaluados a la siembra y rendimientos y precios de cosecha de dicha campaña), se destaca la positiva situación de las gramíneas en el ciclo 2009/10, especialmente en maíz con una importante productividad que permitió que fuera la producción de verano de mayor competitividad en el margen.
Por ello, en la proyección de la nueva campaña se muestra la mayor baja en resultado económico ante una situación de rendimiento promedio (ver cuadro página 8). De todas formas, en esas condiciones mantiene similar resultado que soja. Se destaca también la mejora en el margen de sorgo considerando productividad media y la expectativa de precio esperado en la evolución con el maíz.

