Costos y beneficios de sacar retenciones y subsidios
En el peor de los casos, el costo del pollo faenado sube 14%.
La política fiscal y comercial vigente sobre la producción de carne aviar se compone de las siguientes herramientas:
Derechos de exportación (DE) al maíz: 20 por ciento.
Subsidio al costo de adquisición de maíz y soja vía programa de compensaciones.
Retenciones a la carne de pollo: cinco por ciento.
Reintegro de exportación a la carne de pollo: entre 2,7 y 3,4 por ciento sobre valor FOB.
En este trabajo se estima cómo cambiarían los costos de producir un kilo de pollo bajo tres escenarios posibles.
Escenario actual. Bajo el supuesto que para obtener un kilo de carne aviar se requiere de 2,03 kilos de maíz y tomando como referencia los precios de julio de 2010 para este grano (FAS teóricos), se estima que el costo del maíz necesario para producir un kilo de carne aviar ascendía a un peso (precio maíz Rosario).
A la vez, el faenador aviar que destine su producción al mercado interno recibirá un subsidio por ese maíz comprado bajo el programa de compensaciones de $ 0,36 (el tiempo verbal obedece a que el subsidio se paga con demora de varios meses). Por lo tanto, el costo neto de adquirir el maíz necesario para obtener un kilo de carne aviar se estima en $ 0,64.
Escenario 1. En un escenario en el que se elimina el DE al maíz y continúa vigente el programa de compensaciones, el costo en maíz de producir un kilo de carne aviar ascendería a $ 1,28, pero se incrementaría el subsidio bajo el programa de compensaciones, que pasaría de $ 0,36 a $ 0,61, lo que haría que el aumento efectivo en el costo del maíz (neto de subsidio) sea muy pequeño; pasaría de los $ 0,64 a los $ 0,67 centavos; la suba sería equivalente al 0,5 por ciento del costo de pollo faenado (se estima un costo de pollo faenado de 4,5 pesos por kilo).
El problema de este escenario es que tiene mayor costo fiscal, dado que se prescinde al Estado del cobro de retenciones sobre el maíz y se lo obliga a compensar la suba en el costo del grano con mayores subsidios bajo el programa de compensaciones.
Sin compensaciones. Escenario 2. Se eliminan DE sobre maíz y se cancela el programa de compensaciones. En este escenario se supone que en paralelo a la eliminación de los DE al maíz y se cancela el programa de compensaciones a faenadores avícolas que venden en el mercado interno.
Bajo este escenario, el costo del maíz subiría de $ 0,64 (escenario actual) a $ 1,28 (se duplicaría prácticamente). El impacto sobre el costo de pollo faenado sería de aproximadamente un 14,1 por ciento.
En síntesis, en el escenario más adverso para los faenadores avícolas -el que supone la eliminación de los DE del maíz y del programa de compensaciones-, el aumento de costos se aproximaría al 14 por ciento.
Este último porcentaje podría incrementarse levemente (llegar al 15-16 por ciento) si se considera que el precio del maíz utilizado en las simulaciones es el FAS Teórico, que ha estado por arriba del Precio FAS observado a consecuencia de los cupos y restricciones cuantitativas a la exportación de maíz.
Cadena sin retenciones
Escenario 3. Se eliminan simultáneamente DE sobre maíz y carne aviar. Este análisis rige sobre la producción destinada a la exportación, en cuyo caso no corresponde el pago de compensaciones y sí actúan los derechos de exportación. Según los cálculos realizados, la eliminación de los DE que gravan la exportación de carne aviar permitiría a los faenadores avícolas un ahorro de $ 0,27 por kilo de pollo entero exportado, lo cual compensaría en parte el incremento de costos ocasionado por la eliminación de los DE sobre el maíz (el 43 por ciento). En este caso el costo neto de maíz ascendería a 1,01 peso.
Sin embargo, este escenario sólo es válido para la producción exportable, siendo esta aproximadamente el 15 por ciento del total (el beneficio se obtiene sólo sobre este 15 por ciento, mientras que el aumento de costos es sobre el 100 por ciento de la producción, para quienes regiría el escenario 1 ó 2, según se mantengan o eliminen las compensaciones).
En todos los escenarios, y más aún en aquellos en los que la medida determina un mayor incremento en los costos, toma relevancia el agregado de valor sobre el pollo entero, ya que la venta del pollo trozado permite obtener ingresos mayores (la diferencia ha oscilado entre el 26 y el 47 por ciento en los últimos años).
Informe elaborado por Juan Manuel Garzón, Valentina Rossetti y María Luz Vera, economistas del Ieral de la Fundación Mediterránea. E-mail: jgarzon@ ieral.org

