Contexto perjudicial, precios en baja
Mejoró el clima en Europa, Estados Unidos recorta el subsidio al etanol y Francia impulsa propuestas en el G-20 para una mayor regulación de los mercados financieros agrícolas. Leandro Gorrin.
Los precios de los granos y oleaginosas continuaron desinflándose esta semana en Chicago, llegando a tocar el trigo su valor más bajo en siete meses y el maíz el mínimo del último mes y medio. Mejores perspectivas climáticas en Europa afectaron negativamente al primero, mientras que la incertidumbre respecto a la firmeza de la demanda de cara al próximo ciclo y la debilidad técnica del mercado, incidieron desfavorablemente sobre el segundo. Un aspecto destacable que también tuvo preponderancia a la hora de determinar la evolución de las cotizaciones fue el factor político. Una de las noticias más resonantes de los últimos días fue que el Senado estadounidense aprobó una enmienda para poner fin a partir del próximo año a la subvención de 45 centavos por galón que el gobierno le otorga a las refinerías locales de etanol.La medida apunta claramente a lograr una mayor austeridad fiscal, aunque para concretarse debería ser aprobada por el resto del Congreso y eludir el veto presidencial. En caso de lograrlo, reduciría decididamente el nivel de la demanda de maíz, ya que actualmente la industria de los biocombustibles consume un tercio de la cosecha norteamericana.Por otra parte, se reunieron los ministros de agricultura de los países miembros del G-20, grupo que engloba a las economías más industrializadas del mundo, para discutir acerca de la posibilidad de implementar mecanismos conjuntos de control de precios. Desde 2003, los valores de las commodities agrícolas mantienen una tendencia ascendente, sustentada tanto en cuestiones climáticas y de demanda mundial como en factores externos como la evolución del dólar y el alza del petróleo. De acuerdo con algunas proyecciones, para las próximas décadas el escenario tendería a agravarse, lo cual dificultaría aún más el abastecimiento de productos alimenticios en los países menos desarrollados.La postura de los principales oferentes de granos como Argentina, Brasil y Estados Unidos, sigue siendo fomentar el incremento de la producción, apoyándose en el incentivo que dan actualmente los precios internacionales, para atender el crecimiento de la demanda. Sin embargo, comenzaron a aparecer algunas propuestas alternativas como la de Francia, que se inclina por impulsar mayores regulaciones en los mercados financieros agrícolas para limitar la volatilidad de las cotizaciones. Curiosamente, todos los países mencionados promueven la producción de biocombustibles, una industria a la que muchos culpan de incentivar aún más esta característica.Como se observa, el escenario para los precios fue por demás negativo en los últimos días en los mercados de referencia, no sólo por el contexto político sino también por la evolución de algunos factores fundamentales. Habrá que esperar ahora que las expectativas con relación a todo lo antedicho se confirmen o rechacen para conocer realmente cuál será su impacto decisivo sobre las cotizaciones.

