Avanzar, pero con ojos en la nuca
Mejorando la oferta forrajera y otros ítems se puede crecer en un millón de toneladas.
–Como le escuché decir a un amigo en estos días, compañero don Produ: conviene mirar para adelante, pero también tener ojos en la nuca para no olvidar los errores y macanas que nos mandamos en el pasado... –A qué obedece tan filoso comentario, mi nunca bien ponderado camarada don Tecnológico. Yo le diría que apuremos esta ronda de mates porque estoy con un pie en el estribo para partir hacia Palermo porque quiero ver qué de nuevo y de bueno llevan las cabañas este año, ya que la ganadería viene con algo de banca.–De eso le quería hablar con el comentario del inicio. Fíjese, tengo acá un trabajo realizado por alumnos de la Universidad Católica Argentina en el marco de un convenio con el Mercado de Liniers y el Centro de Consignatarios de Productos del País.–¿Y qué conclusiones aparecen que nos puedan ser útiles?–Vea, hay varias cosas por nosotros conocidas. Pero hay otro punto, también conocido, que se alinea bien con esto de tener ojos en la nuca: dicen los jóvenes alumnos (y no sé si alguno estará en filas de La Cámpora) que las "políticas activas" del Gobierno tendientes a mantener bajo el precio de la carne para el consumidor no sólo han fracasado, sino que han dejado como consecuencia un importante número de pequeños productores ganaderos fuera de la actividad, un 20 por ciento menos de stock, a la Argentina fuera del mercado mundial de carne vacuna e interrogantes de cómo se desarrollará en el futuro la cadena de valor.–Cualquier distraído o interesado diría que ese discurso pertenece a la rancia oligarquía vacuna y terrateniente.–Usted haga la lectura política que le plazca. Pero también debo comentarle que el mismo trabajo menciona que la potencialidad del sector está intacta y que hay tecnologías de insumos y procesos disponibles para incrementar los índices de eficiencia. Así lo indica la brecha existente entre las empresas de mayor y menor productividad. Mejorar la oferta forrajera con pasturas y verdeos, la sanidad, la genética y la gestión son factores claves en los cuales trabajar para achicar la brecha. Con eso, se podría producir un millón más de toneladas de carne sin aumentar el stock. Eso sí, el que todavía tenga plantel y no se haya desprendido de las vacas.

