Allí, en el medio de la nieve, se encuentra
(en español, “desierto blanco”), un hotel de lujo que ofrece a sus visitantes unos días de “campamento” únicos. En el lugar, es posible elegir entre dos alternativas de viajes para descubrir la zona: uno, rumbo a Atka Bay –un lugar hermoso donde viven 6.000 pingüinos-; y otro, hacia al Polo Sur.
Quienes deseen contratar el paquete que incluye las excursiones, la habitación, los vuelos y la comida deberán abonar 72.000 dólares, precio que lo convierte en una experiencia muy exclusiva.
A abrigarse
Los únicos meses en los que se pude visitar este hotel son noviembre y diciembre, cuando las temperaturas de la Antártida son más altas. Sin embargo, no hay que confiarse, porque sigue haciendo mucho frío: en promedio, las temperaturas en esa época varían entre los -20 °C y los -40 °C.