Los paseos en burro por la isla de Santorini (Grecia) son una experiencia muy popular entre los turistas. Pero, desde hace unos años, parte de la sociedad se opone a esta actividad, ya que muchas veces los montan viajeros con sobrepeso, lo que genera en los animales lesiones, llagas y un intenso cansancio.
Los recorridos que hacen los burros van desde la costa hasta un mirador, para lo cual deben subir, varias veces por día, más de 600 escalones.
Frente a esta problemática, en octubre pasado se prohibió montar estos animales a los turistas que pesaran más de 100 kilos. Y ahora, por iniciativa de la organización The Donkey Sanctuary –en español, "el santuario del burro"–, se lanzó una campaña de concientización.
Activistas, autoridades de los cruceros que llegan a la isla y autoridades locales se unieron en esta medida con el objetivo de que los turistas conozcan el estrés por el que pasan los animales.
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¿En qué consiste la campaña? Además de repartir folletos informativos, The Donkey Sanctuary creó un video en el que se pide a los turistas que piensen si los burros y las mulas que trabajan reciben la atención básica adecuada, que incluye suficiente agua y protección contra el sol, antes de decidir si los montan o no.
También se les pide que consideren si los animales son tratados bien por sus dueños o si, al contrario, se les hace transportar cargas inapropiadas, ya sea equipaje o turistas.
“Los burros naturalmente evitan mostrar angustia, lo que significa que no siempre es fácil ver que están sufriendo. Como resultado, las personas a menudo se aprovechan de sus rasgos de trabajo duro, y en ocasiones pueden ser sobrecargados de trabajo o incluso ser golpeados”, dice la organización a través de su sitio web.
Y agrega: “Nos hemos asociado con CLIA (Cruise Lines International Association) para pedirles a los turistas que se pongan ‘en sus lomos’ y que se cuestionen cómo se sentirían trabajando en las mismas condiciones”.