Voy de Viaje
Juan Toselli

Puerto Plata, un paraíso con historia

Cada vez más elegido por los argentinos, este destino es protagonista no sólo por sus playas, sino también por ser el primer lugar que pisó Colón en América.

Carola Cinto|08 de junio de 2026 a las 06:45 p. m.
Puerto Plata, un paraíso con historia

Que República Dominicana es uno de los destinos más elegidos por los argentinos en el Caribe ya no sorprende. Que Punta Cana o Bayahibe sean las ciudades que más se repiten para disfrutar de unas vacaciones en la playa, tampoco.

Pero hay un destino que empezó a aparecer como una alternativa que promete playas de arena fina, agua cálida y transparente, y un legado histórico que lo hace ser mucho más que una postal.

“Teníamos ganas de salir de vacaciones, fuimos a una agencia de viajes y nos ofrecieron Puerto Plata como una alternativa al norte de Brasil; la chica que nos atendió nos dijo que por 80 dólares más nos podías ir al Caribe all inclusive y dijimos por qué no, si el mar es divino”, cuenta Luisina González, quien llegó al norte de República Dominicana desde San Justo, Santa Fe, con su pareja.

La hotelería es uno de los puntos altos en este destino, otra de las razones por las que cada vez es más visitado por turistas de nuestro país.
La hotelería es uno de los puntos altos en este destino, otra de las razones por las que cada vez es más visitado por turistas de nuestro país. (Carola Cinto)

Lo cierto es que Puerto Plata no es algo nuevo: fue el primer destino turístico organizado del país en la década del ‘70, que luego fue relegado por la popularidad que alcanzaron otros lugares como Punta Cana y Bayahibe.

A esto se suma que, durante la pandemia, los dos aeropuertos más cercanos dejaron de recibir vuelos de Copa Airlines, lo que hizo que el destino quedara sin conexiones para el público argentino. En enero, la aerolínea panameña regresó y, con ella, los viajeros de este lado del mundo.

“Se ve la diferencia; este año, en temporada baja, estamos con un 50% de ocupación, un 20% más que el año pasado; se ven muchos argentinos, estimo que del total de las reservas un 30% vienen desde allí”, explica Kerin Nova, gerente de Recepción del hotel Viva Tangerine by Wyndham.

El all inclusive tiene 300 habitaciones, cinco restaurantes y un programa repleto de actividades que van desde deportes acuáticos hasta fiestas temáticas.

Este hotel funciona en Cabarete, una ciudad que queda a una hora de Puerto Plata y que muchos turistas argentinos eligen por su tranquilidad y por ser epicentro de deportes como kitesurf, windsurf y surf.

Un destino, diferentes playas

Como si fuese parte de la saga “Elige tu propia aventura”, el norte de República Dominicana tiene playas para cada tipo de viajero. Cabarete no sólo es el destino de quienes practican deportes acuáticos, sino también de quienes quieren disfrutar de playas más tranquilas, que no están abarrotadas de reposeras y sombrillas.

La brisa corre de forma constante, ideal para aminorar los 30 grados que marca el termómetro, y el mar tiene buen oleaje.

Playa Dorada, por su parte, está ubicada en la ciudad de Puerto Plata y es la zona que concentra a la mayoría de los hoteles de cadenas internacionales. Un ejemplo es Viva Heavens by Wyndham, un all inclusive de 189 habitaciones a orillas del mar.

La Fortaleza de San Felipe es una de las más importantes de la zona.
La Fortaleza de San Felipe es una de las más importantes de la zona. (Carola Cinto)

Es una zona más concurrida y con más infraestructura como restaurantes, centros comerciales y hasta un campo de golf de 18 hoyos a metros del mar.

De la saga de playas, hay una inevitable: Cayo Arena. Se llega con excursión y sólo por el día. Es una pequeña isla (podés recorrerla en 10 minutos) en medio del océano donde sólo se puede bajar descalzo, una medida que tomaron para que la gente no se lleve arena de un lugar que se está achicando por el cambio climático.

La postal que todo el mundo busca incansablemente en el Caribe está en este lugar: la arena fina como talco, el agua de color celeste fluorescente y tan transparente que se transforma en una especie de acuario con peces de colores.

“Yo quiero comprar experiencias y esto es una; el hecho de meter la cabeza debajo del agua y ver todo… es impagable”, dice una mujer (probablemente de Córdoba o Santa Fe por su tonada) a su grupo de amigas luego de darse un chapuzón.

El lugar elegido por Colón

Pero Puerto Plata es mucho más que una postal caribeña. Es el lugar donde Cristóbal Colón comenzó el descubrimiento y la colonización de América en 1493. La historia cuenta que llegó a La Isabela, una pequeña villa a unos 60 kilómetros de la ciudad, donde se instaló la primera población establecida de españoles en América.

También fue él quien le dio su nombre: llamó a la montaña más alta de la zona como Montaña de Plata (hoy Loma Isabel de Torres) por las nubes que la hacían teñir de ese color metálico.

A las ruinas arqueológicas de La Isabela, se le suma la Fortaleza de San Felipe, una antigua construcción militar del Imperio español que data del siglo XVI. Fue construida para defender a República Dominicana de los ataques de holandeses, británicos y piratas franceses.

Loma Isabel de Torres, el punto más alto de la zona.
Loma Isabel de Torres, el punto más alto de la zona. (Carola Cinto)

Hoy es un museo que se puede recorrer y disfrutar con vistas panorámicas. Está rodeado del parque La Puntilla y del Anfiteatro de Puerto Plata, dos lugares cotidianos para los locales.

Más para descubrir

Como todo destino turístico que evoluciona, Puerto Plata también tiene propuestas más modernas e instagrameables como la calle de las sombrillas (una peatonal con un techo repleto de paraguas multicolor) y el Paseo de Doña Blanca, un pasaje pintado de rosa con espejos y decoraciones, ideales para una selfie.

A unas pocas cuadras su casco histórico se suma al recorrido con su Plaza de la Independencia, sus casonas antiguas de estilo victoriano y su Catedral de San Felipe Apóstol.

Puerto Plata es mucho más que una postal. A la playa de agua turquesa, arena blanca y palmeras, le suma ser protagonista de la historia de esta parte del mundo. Una combinación entre paisajes caribeños y legado histórico que lo convierte en una alternativa cada vez más elegida por quienes buscan unas vacaciones más allá de la reposera.