Hace un mes, Disney tomaba la decisión de cerrar temporalmente todos sus parques para evitar la propagación del coronavirus. Así, Walt Disney World, Disneyland, Disney California Adventure, Disneyland Paris y Disney Cruise Line se unían a los parques de Shanghái, Hong Kong y Tokio, que ya habían implementado esta política durante las semanas anteriores.
Ahora, la empresa analiza cómo puede mejorar la seguridad de los visitantes cuando estos espacios vuelvan a abrir sus puertas. En declaraciones a la revista financiera Barron\'s, Bob Iger, el primer ejecutivo de la compañía, señaló que, mientras no haya una vacuna para combatir el Covid-19, habrá más restricciones para ingresar a los parques.
"Así como ahora revisamos las mochilas de todos los que llegan a nuestros parques, podríamos tomarle también la temperatura a la gente para que pueda acceder, por ejemplo", detalló Iger. El monitoreo de la salud es fundamental para Disney, ya que ayudará a que los clientes se sientan cómodos y seguros en los espacios pertenecientes a la compañía.
Cómo sigue
Iger indicó tienen la suerte de que Disney tenga acceso a capital que la mantendrá solvente durante un largo período de tiempo, pero que esa situación no durará para siempre. Para reducir gastos, el ejecutivo renunció a cobrar su sueldo mientras dure la pandemia, y los ejecutivos sénior también resignaron una parte de su salario.
Y si bien no hay certezas sobre cuándo se volverá a la normalidad tras la pandemia, algunos analistas se arriesgan a decir que los parques podrían reabrir en el mes de junio. Habrá que esperar.