Después de haber sido uno de los países europeos más castigados por la pandemia del coronavirus, Italia anunció que reactivará el turismo. Por decreto, el Gobierno italiano estableció que el 3 de junio volverá a abrir sus fronteras a los países de la Unión Europea y del Espacio Schengen, así como a Reino Unido, Irlanda del Norte, Andorra, Mónaco, San Marino y el Vaticano.
A diferencia de lo que imponen otros territorios, como Reino Unido y España, los viajeros europeos no tendrán que hacer cuarentena cuando ingresen a Italia. Y es que, en pleno descenso de la curva epidemiológica, el objetivo principal del país pasa hoy por salvar al turismo y relanzar la economía.
En ese marco, como detalla Traveler, ayer lunes 18 de mayo se restablecieron las actividades económicas, manteniendo siempre la distancia social de un metro y usando barbijo en lugares cerrados.
La "nueva normalidad"
¿Con qué escenario se encontrarán los viajeros que lleguen a Italia desde el 3 de junio? Para empezar, en los restaurantes las mesas estarán separadas por al menos un metro de distancia, y el personal usará barbijo.
En los locales comerciales de 40 metros cuadrados o menos sólo podrá ingresar una persona por vez. En caso de que tengan mayor superficie, se regulará la entrada de más clientes. Eso sí: habrá que probarse la ropa con guantes y tomarse la temperatura antes de acceder a un centro comercial.
En cuanto a los hoteles, se fomentarán las reservas online y se podrán aplicar barreras en la recepción para garantizar la distancia. La limpieza exhaustiva y el uso de barbijo por parte del staff y de los huéspedes son otras normas que habrá que respetar.
Por último, también se especificaron criterios para las playas: las sombrillas deben estar separadas para garantizar un espacio de no menos de 10 metros cuadrados; entre reposera y reposera hay que dejar al menos 1,5 metros de distancia; y se podrán practicar deportes individuales pero no de equipo.