La primera impresión que da al ver estas colinas en Bohol es que fueron construidas por el hombre debido a su perfección, pero la realidad es que son una formación geológica.
Se trata de unos 1500 conos repartidos a lo largo de 50 kilómetros cuadrados. Durante la primavera y el verano son verdes, debido al pasto que las cubre, pero para el otoño e invierno se pintan de marrón convirtiéndose en unos "conos de chocolate".
La mejor vista se tiene desde un mirador construido especialmente para poder admirar este increíble paisaje.
[video:https://www.youtube.com/watch?v=EMccQTyo-mc]