Córdoba es una provincia de ríos y sierras, no quedan dudas, pero también tenemos varios lagos para marcar en el mapa. Uno de ellos es, nada más y nada menos, que el más grande de Argentina y la mayor laguna salada de América: Mar Chiquita. Acá, tres razones (más) para enamorarse de este paraje:

1. Sus paseos con historia
La memoria de la localidad está plasmada en varios sitios de interés que pueden recorrerse en una caminata o en un paseo en bicicleta. La primera parada es el Gran Hotel Viena, un eco de tiempos pasados hoy convertido en museo. El paseo sigue por otro hotel abandonado; el Copacabana, que aunque sólo conserva su torre es una postal típica del lugar. Infaltable también pasar por la Capilla San Antonio, que fue utilizada como refugio para niños durante la Segunda Guerra Mundial.
2. Su maravillosa fauna
