Voy de Viaje
Juan Toselli

San Pedro Norte, un rincón colonial rumbo a Tulumba

Esta comuna, ubicada sobre el antiguo Camino Real, es un punto que hay que conocer en el Norte cordobés.

07 de noviembre de 2018 a las 01:52 a. m.
San Pedro Norte, un rincón colonial rumbo a Tulumba

El departamento de Tulumba, a unos 185 kilómetros de la ciudad de Córdoba, alberga a una pequeña comuna que merece una visita: San Pedro Norte. Se encuentra junto al que fue, antiguamente, el Camino Real al Alto Perú. Hoy se puede acceder a este rincón por la ruta provincial 18, que une Deán Funes con San Francisco del Chañar.

Frente a su plaza principal con reminiscencias coloniales aparece la iglesia de San Pedro Norte, de arquitectura gótica y con una elevada cruz que se distingue desde lejos. Tiene la particularidad de estar orientada hacia el sur y mantiene en una eterna sombra a la fachada. Se suman varias construcciones históricas de casi 200 años de antigüedad para descubrir.

Otra curiosidad es el cementerio local, que tiene una tumba orientada hacia la Meca donde descansan dos hermanos musulmanes. Fueron mercaderes a principios del siglo pasado y sus historias dieron origen a numerosas leyendas, que se pueden conocer de boca de los lugareños.

Para cortar el calor

A pocas cuadras del centro está el balneario municipal, ubicado sobre el río homónimo. Es el rincón elegido para pasar los días de calor. Tiene asadores, vestuarios y todo lo necesario para la comodidad de los visitantes, que pueden disfrutar de la arquitectura colonial, una arboleda excepcional y la calidez de sus aguas.

Otro atractivo cerca

A unos cinco kilómetros se encuentra la capilla y estancia de San Pedro Viejo (esta última es una de las cuatro que existen en la zona). De arquitectura colonial y muy bien conservada, hoy abre sus puertas como hotel de campo y haras de caballos peruano de paso.

Posee una de las iglesias más antiguas de Córdoba, por donde se dice que pasaron Belgrano, San Martín y Facundo Quiroga. Es blanca y tiene paredes de un metro de ancho, pisos de ladrillo, techos de teja y gruesas puertas de algarrobo que abren a un gran patio integrado por un lago, donde se refleja el templo. Aljibes, galerías con carruajes y un salón de estar completan el establecimiento rural.