Voy de Viaje
Juan Toselli

La seducción de la Córdoba norteña

El norte provincial encierra una serie de atractivos turísticos e históricos que conforman un producto en sí mismo: la Córdoba norteña. Esta región se extiende desde Jesús María hasta el límite con Santiago del Estero, y comprende el Camino Real al Alto Perú.

Redacción LAVOZ|02 de diciembre de 2013 a las 10:56 a. m.
La seducción de la Córdoba norteña

La Córdoba Norteña no es un simple conjunto de municipios que ofrecen sus atractivos y servicios a quienes los visiten, sino que implica un producto turístico en sí mismo, con innumerables sitios de interés para visitar.

Distintas tradiciones se conjugan para hacer del norte cordobés un encuentro de muchas culturas y, desde Jesús María hasta el límite con Santiago del Estero, hay fiestas y festivales que jalonan todos los fines de semana desde enero hasta marzo.

La fiesta de la Algarrobeada, en Cerro Colorado, recuerda el trabajo de recolección de nuestros primeros habitantes; los festivales de Deán Funes y Jesús María, hacen gala de las tradiciones gauchas, y Colonia Caroya se luce con su oferta gastronómica, heredada de los inmigrantes italianos que llegaron a estas tierras.

También cuenta con uno de los principales atractivos: las Estancias Jesuíticas, Patrimonio de la Humanidad, que atestiguan el pasado de la Compañía de Jesús, una orden que llegó a ser un ejemplo de administración y que conformó un sistema de establecimientos que abastecían a todos los núcleos jesuitas del Virreinato.

En esa misión, tuvo mucho que ver el trazado del Camino Real al Alto Perú, otro de los atractivos de la región. Es un recorrido de 176 kilómetros que atraviesan pequeños pueblos y ciudades que proveen al visitante la infraestructura, equipamiento y servicios que necesita para recorrer las postas, centros de interpretación y su debida señalética vial, turística e histórica en todo el camino.

Y se habla de caminos, también hay uno dedicado al vino. El cultivo de la vid y la producción de vino en nuestro país, comenzó en Córdoba, con los jesuitas. Por ese motivo, la provincia se incorporó en 2008 a los Caminos del Vino de Argentina. Tanto en Colonia Caroya como en Ischilín, se pueden visitar y degustar algunos de los mejores vinos cordobeses.

Imagen de la nota

Además, cada rincón del norte cordobés, cada pueblo o ciudad muestra vestigios –a través de pictografías y morteros aborígenes– su pasado precolombino. Pueblos originarios que vivieron en armonía con la naturaleza y dejaron su legado en rostros, artesanías, gastronomía. La Reserva Cultural Natural Cerro Colorado –votada por la gente como una de las Maravillas Naturales de Córdoba– es quizás el sitio más emblemático a visitar.

Y esa historia y cultura también se ve reflejada en la gastronomía típica, con sabores regionales que transitan el pasado colonial, las memorias originarias y las tradiciones italianas que habitan cada rincón del norte cordobés.

Festivales populares

Cada año, a lo largo y ancho del norte cordobés, multitudinarias procesiones atraviesan el corazón de las localidades cuando los habitantes se vuelcan a las calles a expresar su fe. Ejemplo de ello es la Fiesta Patronal en honor a la Virgen del Rosario, que se celebra en la Villa del Valle de Tulumba.

Entre los diversos festivales que Córdoba Norteña propone a sus visitantes, son símbolos el Festival de la Tradición de Deán Funes y el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María. También caben mencionar las expresiones de la cultura de raigambre italiana, en Colonia Caroya, a través de las fiestas Provincial de la Vendimia, Nacional de la Frutihorticultura y la Sagra Nacional de la Uva.

Toda esa oferta y la agenda turística de Córdoba Norteña para la próxima temporada, fue presentada e pasado jueves en la explanada del Paseo del Buen Pastor. La cita convocó a los municipios de Colonia Caroya, Jesús María, Sinsacate, Deán Funes, Quilino y Caminiaga, como parte del conjunto que además integran Totoral, Tulumba, Las Peñas, San José de la Dormida, San Pedro Norte, Villa de María de Río Seco y San Francisco del Chañar.