Ponga primera
Que se vengan los niños
Algunos eligen el muelle de pescadores a la espera de alguna corvina; otros apuestan billetes en el casino. Acá la gente anda en bicicleta, saluda al pasar y algunos olvidan poner candado. Varias cuadras se diferencian entre sí por los árboles: los hay de plátanos, acacias y tilos. “Es ideal para la familia. Los chicos disfrutan del mar y estás tranquilo. En la carpa del balneario podés dejar las cosas sin miedo a que roben. Te desenchufas y recargás pilas”, dice Santiago Buasso, cordobés.
El clásico de siempre
Hacia el norte, a 46 kilómetros, Mar de Plata da la bienvenida y sus calles explotan de gente. Describirla breve es imposible. Pero anote: playas como Punta Mogotes no pueden faltar, con carpas que oscilan entre $ 13.000 y $ 19.000 por quincena, a veces con entretenimientos para niños y pileta.
Un imperdible es visitar el museo Municipal de Arte Juan Castagnino. Ni hablar del aperitivo teatral de cada temporada: Los Midachis sonríen en cartelera con entrada mínima de $ 450. Más adelante, Fátima Florez presenta Fátima Superstar en el teatro Roxy-Radio City. ¿Algo más romántico? Facundo Arana y Araceli González con Los Puentes de Madison en el América.
Chiquito y poderoso
Es posible que el gentío aturda y canse. Entonces convendrá avanzar 30 kilómetros y despejarse en Mar de Cobo, una pequeña localidad del partido Mar Chiquita. Tiene una avenida de acceso que finaliza en el mar y en ella convergen las demás calles de trazado en semicírculo.
Amantes de la pesca entiendan que acá sale o sale. La Reserva Forestal es de los sitios más visitados por los veraneantes y tres balnearios tientan a cualquiera: La Caleta, Baliza y Parque Lago.