Las Cataratas del Iguazú son una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo y uno de los espectáculos naturales más impresionantes para conocer en Argentina. Se encuentran al norte de la provincia de Misiones, en el límite con Brasil, y se trata de un destino que hay que conocer, al menos, una vez en la vida.
El Parque Nacional fue creado en 1934 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984. Es un área muy importante para la protección de aves y ecosistemas.
Se puede visitar todo el año, aunque los meses ideales son entre marzo y mayo por sus temperaturas.

¿Qué hacer en el Parque Nacional Iguazú?
Sin dudas, el plan es acercarse a las impresionantes cataratas mediante sus pasarelas, el “paseo inferior” implica una caminata de 1.400 metros, con escaleras, donde se llega a presenciar de cerca la imponente caída del agua y se sienten las gotas de la rompiente.
El “paseo superior” es una caminata un poco más extensa, sin escaleras, que regala una vista excepcional del cañadón que da inicio a los saltos.
Para llegar a la mítica Garganta del Diablo, la principal caída, hay que recorrer una pasarela sobre el lecho superior del río Iguazú. La escena que conjuga selva, río y las potentes cataratas es inolvidable.

Más allá de las cataratas, el Parque tiene paisajes increíbles para conocer, donde predomina la selva. Hay varios senderos imperdibles para caminar y ver de cerca las mariposas, las plantas, las aves y otros animales. Uno de los recomendados es el Sendero Macuco, que tiene siete kilómetros de extensión.
Otra opción: pasear en el Tren Ecológico de la Selva, o visitar el Centro de Visitantes Yvyrá Retá para saber más de su historia y las comunidades que habitan la región.
Sin dudas, las excursiones náuticas son muy especiales para navegar por sus ríos y adentrarse en la selva desde otra perspectiva.
Un tip
Si el viaje coincide con luna llena hay un paseo especial para realizar que incluye recorrido en el tren y caminatas nocturnas por las pasarelas junto a las cataratas. Planazo.