Camila Sosa Villada: Volver a las tablas
En septiembre, Camila Sosa Villada actuará en el Centro Cultural San Martín de Buenos Aires. El director Javier Van de Couter habla de la obra y traza una semblanza de la actriz.
Está claro que Camila Sosa Villada y Javier Van de Couter se quieren mucho, se respetan, se admiran mutuamente. Se conocieron a propósito de la película Mía, que protagonizó ella y dirigió él en 2011, y desde entonces se mantienen al tanto, comparten textos propios, proyectos, visiones del mundo. Y cada vez que pueden encuentran una excusa para trabajar juntos.
El 23 de septiembre, las coordenadas de la actriz de Carnes Tolendas y el guionista de miniseries como Tumberos o La Celebración se cruzarán en la ciudad de Buenos Aires para el estreno de la obra El bello indiferente, el dramático texto que Jean Cocteau escribió para Edith Piaf y que protagonizará Camila en el Centro Cultural San Martín.
"La dirijo yo", dice con afecto Javier, entusiasmado, del otro lado del teléfono. "Encarar esta obra es otro modo se seguir extendiendo este vínculo que encontramos con Cami cuando hicimos la película y que a veces tiene que ver con escribir, con actuar, con pensarnos para un proyecto o estar ahí", agrega. Lo confirma su página de Facebook, donde la invitación para ver en Buenos Aires Aire libre (la película que Javier coguionó junto a Anahí Berneri), se mezcla con la difusión del estreno en Córdoba de su amiga, de Los ríos del olvido, en La Cochera, la misma sala donde la descubrió como actriz, con su premiado biodrama lorqueano.
"Esa vez yo había viajado a Córdoba especialmente para ver Carnes Tolendas, que me la habían recomendado, porque estaba haciendo el casting de Mía. Y me quedé con ella porque me gustó su sensibilidad. Me gustó su decir, su capacidad de componer personajes", dice.
"Camila tiene un gran conocimiento del lenguaje actoral. Es una actriz con una potencia emocional que, para mí, la convierte en una de las mejores", agrega.
La sociedad creativa entre los dos se amplió luego a otros proyectos, como Fruta extraña, una historia sobre cuatro chicas trans en una pensión de Buenos Aires (aún sin realizar), o La celebración, la miniserie que produjo Underground, en la que Camila se ocupó de guionar los diálogos y participó como actriz en uno de los capítulos.
"Ahí confirmarmos que sí, que estaba bueno seguir laburando y creando juntos. Y así llegamos a El bello indiferente. Fue una idea de Camila, y nos permite esto de seguir conectados, trabajando juntos, en proyectos que nos pueden nuclear. Funcionamos muy bien en el intercambio de materiales, y tenemos más ideas en la cabeza", dice Javier.
Pero ahora la noticia es el estreno Los ríos del olvido, obra que significa el debut de Camila Sosa Villada como dramaturga.
"¿Con qué nos recibirá Camila esta vez? En principio, pienso que va a ser una obra cierta, una obra en la que vamos a tener mucha verdad. Y si bien esta vez no me quiso adelantar mucho del texto, supongo que nos llevará por un universo en el que habrá frescura pero seguramente también, sordidez. Camila conoce muy bien cómo son esos extremos y construye desde ahí. Todo lo que le visto como actriz siempre surge de esa verdad. Tengo la sensación de que vamos a salir cacheteados", arriesga Javier.

