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Rodrigo Lussich al frente de "Infama": con el chimento como excusa

Después de 12 años como panelista, el uruguayo es el nuevo conductor de Infama. Este lunes animará el desfile de los Hermanos Vernucci en Carlos Paz.

02 de febrero de 2015 a las 02:11 p. m.
Juan Cruz Ledantes
Rodrigo Lussich al frente de "Infama": con el chimento como excusa
Rodrigo Lussich, con estilo propio.

Rodrigo Lussich vive un presente a pura actividad. El uruguayo, oriundo de Montevideo pero que se crió en Pilar, es hace un mes el conductor de Infama, el programa de espectáculos que se emite por América TV. Además, es director, junto a Adrián Pallares, de la página de espectáculos ratingcero.com.

Este lunes, conducirá en Carlos Paz la octava edición del tradicional desfile de los Hermanos Vernucci. "Es otra experiencia, estoy muy entusiasmado y a la misma vez expectante", cuenta el periodista, de 42 años. "Lo mínimo que puedo hacer es tratar de estar a la altura", agrega.

–¿Te sentís en un buen momento en tu carrera?

-Estoy contento porque me dieron la oportunidad de conducir y no siempre te dan esa posibilidad. Los que hacemos panel, a veces no llegamos a conducir. Justo apareció la vacante de Infama, me llamaron y por suerte hoy lo puedo hacer a mi manera.

-¿Cuál es tu manera?

-Es distinta a la cosa más formal que tenía el programa. Es un estilo más alocado, con canciones, bailes, es un show. Es una mezcla de estilos que me gusta jugar a mí, algo más familiar para ampliar el público del programa de chimentos y hacerlo más de entretenimiento, sin perder de vista el género del programa. Mi idea es abrirle un poco el formato, desestructurarlo, creo que va por ahí...

-¿Vivís del chimento?

-No siento que vivo del chimento, vivo de mi laburo. Trabajo en televisión y tengo que entretener a la gente, el chimento es la excusa. Es divertirnos, hablar un poco de lo que nos importa. Algunos temas son más de impacto, otros más sangrientos o más divertidos, todas las armas son válidas. Me parece que la gente se tiene que reír, no es un género acartonado.

-¿Hay peleas armadas? -En general no está nada armado. Al menos en mi programa y en las cosas que yo hago. Hay gente muy mediática que tiene mucha viveza para saber cómo impactar a través de un llanto, un desmayo.

-¿Cómo llevas tu vida con tanto trabajo?-Están esos que dicen que los que trabajamos en televisión no tenemos vida. Yo trato de hacerme mis tiempos para todo. Hoy, con el programa, me puedo dedicar más a esto. Estoy muy involucrado con Infama, trato de estar en los temas que ponemos, que dejamos, por donde lo encaramos, cómo lo contamos. -¿Sos obsesivo del trabajo? -En realidad soy bastante obsesivo y crítico del laburo. Nunca estoy conforme porque siempre se puede hacer un poco mejor. Supongo que con el tiempo me iré relajando un poco. Igual, la tele está hecha para sufrir, no es un género que se disfrute demasiado. Si te relajas demasiado perdes el timing, hay que estar como con una especie de termómetro de adrenalina. La tele es una escuela maravillosa, apasionante, una especie de maestría. -¿Qué haces cuando te das cuenta que algo no va?

-Uno lo siente en el cuerpo, tiene ese olfato. Lo bueno es que lo podes corregir sobre la marcha y tenés revancha todos los días.

-¿Cómo te definís como conductor?-Soy un conductor que está en construcción. Me consideró animador, entretenedor si querés ponerle un término. No soy rígido, acartonado, no me hago el lindo, ni el cool, trato de ser yo mismo. No estoy pendiente de la mirada ajena, gustarle a todo el mundo es imposible. Creo que de Tinelli para abajo, nadie puede tener aceptación total, por más que seas número uno.

-¿Planes para este 2015?

-Por el momento afianzarme en esta nueva etapa de conductor. Y desde marzo voy a hacer un espectáculo unipersonal, que seguramente haré gira por el país todos los fines de semana.