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Nazarena y el Negro, la pareja de la temporada

Una pareja despareja es la que forman Nazarena Vélez y el Negro Álvarez en Los locos Grimaldi. Intimidades y ansiedades de cara al debut. "Nunca ensayé tanto en mi vida", asegura el humorista.

20 de diciembre de 2013 a las 06:30 p. m.
Nazarena y el Negro, la pareja de la temporada

Como esas chicas que cruzan una línea brava a plena conciencia y no tienen problemas en confesarlo, Nazarena Vélez le dice a quien quiera escucharlo que se fue "regalada" a hablar con el Negro Álvarez para pedirle que se sumara a su elenco, que le daba el protagónico de Los locos Grimaldi, que hiciera lo que tuviera ganas, pero que aceptara. Es que siempre quiso tenerlo en su equipo y, esta vez, finalmente se le dio. Y lo cuenta con el mismo tono que usaría un pibe del montón para convencerse de que besó a la chica más linda del curso.

"Yo siempre lo quise al Negro. Me encanta, porque él es Córdoba, es una marca registrada. La gente lo adora porque es divino. Siempre me gustó. Podés poner que fui muy fácil con el Negro. Te doy el título de la nota y todo", dice, lanzada, mientras juega a la enamorada con su nuevo prometido entrelazando dos copas de champán que acaban de sacar de una bandeja. La nota y la producción de fotos deben resolverse en 10 minutos frente a un montón de curiosos que se divierten de sólo verlos. Y los dos disfrutan la parodia.

"Si ella te pone el título, yo te puedo agregar el subtítulo: yo también fui fácil con ella. Ambamente", acota el Negro, mitad caballero mitad cómico, haciendo gala de otro neologismo cordobés de esos que inventa con naturalidad.

Lo cierto es que el gran mérito de Nazarena Vélez como productora teatral fue haber convencido al Negro Álvarez para que hiciera comedia por primera vez en su vida. En 40 años de escenarios, él cantó, tocó la guitarra, llenó teatros, contó chistes, hizo revista, llenó festivales, pero nunca se dejó domesticar por un guion formal. Estaremos ante un verdadero debut.

"Hablando en serio, es muy importante. Yo llevo muchos años de trabajo, pero esta es una nueva experiencia para mí, con gente muy profesional y de muy buena onda, que me van a enseñar cosas como lo hacen los verdaderos maestros: con la actitud. ¿Cómo la llevo? Mirá, al principio estaba contento. Después me agarró un susto...! Un susto tremendo, que la insultaba a ésta (por Nazarena) en todos los idiomas. Y ahora me estoy poniendo contento de nuevo y sé que voy a terminar muy contento", resume Álvarez.

"Espero que a la gente le guste; yo lo voy a hacer con el mayor respeto. Yo le pedí a Nazarena que me tuviera confianza. Le dije que nosotros los cómicos no ensayamos. Pasamos, decimos, se nos ocurren cosas, las tiramos, pero no ensayamos..! Esto es todo nuevo, es otra cosa. Para mí, ensayar como he ensayado este tiempo, ¡es como haber sido astronauta! Nunca en la vida (risas)", confiesa el Negro.

"Y tiene otra cosa más esta asquerosa... -apunta-. ¡Se sabe la letra de todos! Yo estoy dudando con la mía, y viene la muy basura y te la dice".

"Pero no tengan miedo que se van a encontrar con el Negro Álvarez. Si bien en la obra es Brian Blanco, se van a encontrar con él y se van a divertir con todas sus locuras. Interactuando con el tano Ranni hacen realmente una dupla muy divertida", asegura Nazarena.

Y sigue. Tiene más flores para él: "Cuando yo todavía no era productora y escuchaba notas del Negro y él decía que no le gustaban las chicas quilomberitas, yo pensaba: no tengo ninguna chance, voy a tener que cambiar completamente mi perfil. Y lo cambié. Bien por mí. Porque para mí es un placer tenerlo, es el protagonista absoluto. Más allá de tenerla a Giorgina, a Miguel Ángel Rodríguez que también viene por primera vez a hacer temporada a Carlos Paz, a José María Muscari, a Edda Díaz, ¡para mí el Negro es un honor!".

Habla el Negro ahora, y devuelve gentilezas: "Tiene una cosa muy buena Nazarena: sabe olvidarse del ego. Para lograr hacer un buen espectáculo y brillar, así como en algún momento lo busqué a Cacho Buenaventura o a Nito Artaza, uno tiene que compartir y no buscar siempre alguien inferior. Como decía mi abuelo, por lo menos igual, y en lo posible, mejor que uno. Y eso hace Nazarena y por eso le va bien. Además, me ha sorprendido cómo la quieren las mujeres! Ella se rodea de buena gente. Por ejemplo, haberla traído a La Chona (Haydée Padilla), es maravilloso, habla del reconocimiento a la dignidad de una actriz. Yo trabajé con ella hace veintipico de años en Argentinísima. Y que la haya convocado para Familia de mujeres me parece un acierto".

Los Grimaldi

nacieron el año pasado en Carlos Paz y cosecharon tanto éxito que se armó una versión de exportación para el teatro de Mar del Plata (con Silvina Escudero a la cabeza del elenco) y en un programa de televisión abierta. "Todo esto es gracias a Córdoba, es gracias a lo que pasó la temporada pasada. Si la gente no me hubiera apoyado como lo hizo, si los artistas no me hubieran dado el Ok, habría sido imposible. Es muy fuerte. Nunca me lo imaginé. Hay una luz que nos está iluminando que es mi hermana, Jazmín, y yo, que siempre estuve esperando que me sonara un teléfono que me ofreciera un contrato, poder darle trabajo a más de 40 familias es un honor", asegura Nazarena.

"Pero no me creo nada, eh? Soy un burro que labura y anda para adelante y labura, labura, labura. El año pasado tenía todo el miedo de venir con mi primera comedia, y hoy, tener estos dos elencos y ¡con semejantes nombres, como Luisa Kuliok, Gladys Florimonte, Edda Díaz! es tremendo. No me pongo a pensar si vamos en el camino de Los Campanelli o Los Benvenutto. Sé que tengo un espectáculo de excelente calidad, que estoy dejando todo en esto, y que le estoy dando trabajo y me estoy rodeando de gente maravillosa", apunta.

¿Qué hará el Negro Álvarez si el éxito se repite en esta temporada y se plantean tres funciones diarias? ¿Tendrá tantas ganas de reirse?

"No hay drama -afirma-. Yo te explico: los espectáculos habituales míos son de una hora 40 minutos y prácticamente una hora y 20 estoy yo solo. En cambio acá, suponte que haga 15 ó 20 minutos de letra por función, si hago tres funciones, es casi el tiempo que estaba yo solo antes. Es más o menos es lo mismo. Y para mí, que soy vaaaago, está bien".

"Me interesa pasarla bien. La plata hace, pero al pan amargo hace mucho que no lo quiero", agrega, de pronto, muy en serio.

En esta segunda versión de la desopilante familia que comanda Nazarena Vélez, el guion y la dirección pertenecen nuevamente a Atilio Veronelli. "Es un libro increíble el que ha hecho Atilio, es una comedia nueva. Que la gente que vino el año pasado no crea que nos vamos a repetir porque no es así. Desde la escenografía, el vestuario, las historias, los personajes nuevos... Está Wanda Nara que es bellísima, Nico Dalessandro que es un bombón. Pensé en todos. Es una obra para todo público", asegura Nazarena, y la define como una comedia blanca.

"Bueno, conmigo adentro se vuelve una comedia gris perla. Es un poco más oscurita", concluye el Negro, otra vez a pura risa.